Después de sufrir maltratos y vejaciones durante el proceso de deportación, los guatemaltecos retornados de Estados Unidos son víctimas de extorsiones y amenazas por pandilleros.
lahora@lahora.com.gt
Sumado al tormento que representa la deportación, los repatriados deben enfrentarse con problemas económicos, sociales y de seguridad, tras su llegada al país.
La mayoría regresa a sus hogares en el interior de la República o en áreas marginales, en donde corren alto riesgo de ser extorsionados por grupos delincuenciales.
Erick Maldonado, de la Oficina de Atención al Migrante de la Cancillería, señala que los deportados se encuentran en una situación más vulnerable que el resto de la población, por lo que son blanco de amenazas por parte de pandillas.
«Los extorsionistas controlan a las personas que regresan de Estados Unidos y reconocen cuando éstas tienen recursos económicos (…) es ahí cuando aprovechan para exigirles dinero a cambio de no hacerles daño», refiere.
También se han presentado casos en los que se extorsiona a las familias guatemaltecas que viven en EE. UU., cuando uno de sus miembros es retornado al país, señala el funcionario.
Silencio
Maldonado sostiene que la mayoría de víctimas se extorsione y amenazas permanecen en silencio por temor a sufrir represalias, sin embargo insta a denunciar estos hechos antes las autoridades policíacas.
«Es necesario que presenten sus denuncias para que las fuerzas de seguridad actúen como corresponde», puntualiza.
El titular de Atención a Migrantes reconoce que la situación de los connacionales que radican en condición ilegal en EE.UU. es sumamente difícil y afirma que es más complicada cuando se inicia el proceso de deportación.
La falta de intérpretes de idioma español en las cortes de justicia norteamericanas ha dado lugar para que los procesos se ejecuten con lentitud, y en algunos casos sin equidad, refiere.
Valeria Elliot, directora de Iniciativas Latinoamericanas de la Universidad de Denver, señala que con la ayuda de estudiantes de esa casa de estudios se está trabajando para atender las necesidades legales de varios migrantes guatemaltecos que sólo hablan en idioma español.
No obstante, reconoce que aún hace falta mucho trabajo para poder brindar asistencia legal a los hispanohablantes indocumentados y aún más, para quienes sólo conocen idiomas nativos de Latinoamérica
En incremento
En los primeros seis meses del 2008, la Cancillería informó sobre la deportación de más de 13 mil indocumentados de EE. UU., y para finales de años se espera que el número de retornados se eleve a 26 mil.
Procedentes de México, a la fecha han regresado 30 mil guatemaltecos y de igual forma, se espera que las cifras se incrementen durante el transcurso del año.
Pese a que los índices de retorno son altos y se incrementan constantemente, la Cancillería asegura que la población migrante guatemalteca crece en la Unión Americana, al punto que se contabilizan 1,5 millones de connacionales en ese país.