El vicecanciller Miguel íngel Ibarra asegura que la expulsión de indocumentados desde Estados Unidos es el resultado de las últimas acciones de la administración del ex presidente George W. Bush.
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En el primer mes de 2009 se contabilizaron cerca de mil 732 deportaciones desde Estados Unidos, lo que refleja un incremento de 29% en comparación con enero de 2008, cuando el número de expulsiones llegó a mil 227.
Al respecto, el vicecanciller Miguel íngel Ibarra indicó que una elevada cantidad de los guatemaltecos repatriados en enero fueron capturados por las autoridades migratorias durante la anterior administración del gobierno estadounidense, al mando de George W. Bush.
«Algunos de los guatemaltecos que fueron deportados permanecieron detenidos desde el año pasado», indicó el funcionario.
Ibarra señaló que desde la toma de posesión del presidente Barack Obama la Cancillería no tiene conocimiento de capturas o redadas contra los inmigrantes, lo que a su criterio es una buena señal en materia de relaciones exteriores.
Sin embargo, el vicecanciller se mantiene a la expectativa sobre los posibles cambios que se puedan dar en las relaciones entre Washington y América Latina en el tema migratorio, ya que en la campaña electoral Obama no formuló propuestas para resolver los problemas de esa temática.
«No podemos esperar un cambio radical en la política migratoria, pero creemos que podemos entablar un diálogo con las altas autoridades para buscar una solución conjunta», indicó.
Asimismo, señaló que los embajadores centroamericanos, en EE.UU., mantienen acercamientos con congresistas y senadores norteamericanos para buscar nuevas alternativas a la problemática de las deportaciones en la región.
De acuerdo con la Cancillería, cerca de un millón y medio de guatemaltecos viven en la Unión Americana, y de esa cantidad, cerca del 80% mantiene un estatus migratorio irregular.
IMPACTO CENTROAMERICANO
En el contexto de la crisis económica y financiera que atraviesa la economía estadounidense, el problema de las deportaciones no puede ser ignorado, señala el analista Jorge Zepeda, del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos (CIIDH).
Esto debido a que las condiciones del empleo en EE.UU. son cada vez más complicadas para los latinoamericanos, y especialmente para quienes permanecen con un estatus migratorio irregular.
A criterio del analista, además de la política migratoria del gobierno federal hacia Centroamérica también se debe discutir la situación económica de quienes cuentan con la «residencia» estadounidense.
«Seguramente que la crisis va a afectar a muchos latinos, entre ellos a los guatemaltecos, y no por tener su documentación en orden se están garantizando sus derechos básicos», indicó.
En materia de migración, el CIIDH sostiene que el Estado debe velar por el bienestar de los ciudadanos, incluyendo a los que viven fuera del país.
Zepeda refiere que la contracción económica estadounidense podría motivar un retorno voluntario de guatemaltecos, y en otro escenario supone que buscarían desplazarse dentro de EE.. UU. en busca de mejores condiciones de vida.
SOLUCIONES
Ubaldo Villatoro, de la Mesa Nacional para las Migraciones (Menamig), dijo recientemente que las opciones para los migrantes indocumentados en EE.UU. son escasas, ya que hasta ahora no se vislumbra un entendimiento de alto nivel entre los países latinoamericanos con Washington.
A diferencia de El Salvador, Honduras y Nicaragua, Guatemala no cuenta con el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) que permite a los migrantes obtener un empleo y ser receptor de beneficios gubernamentales.
A criterio de Villatoro, la única posibilidad para que las condiciones de los guatemaltecos indocumentados mejoren en EE.UU. es la resolución del gobierno de ese país para que cesen las deportaciones.
No obstante, esta posibilidad está lejos de ser concretada, en tanto que los acercamientos entre los altos funcionarios de Guatemala con Obama todavía no se discuten en la agenda del mandatario estadounidense.
El canciller Haroldo Rodas dijo que en abril próximo podrían coincidir el presidente ílvaro Colom y Obama en una reunión de alto nivel, donde aprovecharían para abordar el tema migratorio.
Mientras tanto, la incertidumbre rodea a millones de migrantes y las autoridades solo esperan una nueva decisión de Washington sobre la situación de los indocumentados.
En los últimos cinco años se incrementó en 75% el número de deportaciones por vía aérea desde Estados Unidos.
2004 7,029
2005 11,512
2006 18,305
2007 23,062
2008 28,051