El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, postergó hasta mañama el anuncio del nuevo plan de rescate bancario, según un comunicado oficial difundido ayer.
«Ponemos toda nuestra atención en trabajar con el Congreso para aprobar (la ley sobre el plan de estímulo) de manera de crear los empleos y realizar las inversiones necesarias para que nuestra economía vuelva a ponerse en marcha», indicó el Tesoro en el comunicado.
«El senado vota el lunes» y los funcionarios económicos del gobierno «van a trabajar y discutir con los senadores toda la jornada», agrega el texto, precisando que Geithner retrasará en consecuencia «hasta el martes» su anuncio sobre el plan de rescate bancario.
En esa ocasión, el Secretario del Tesoro debe precisar la forma como el Estado prevé utilizar los cerca de 350.000 millones de dólares restantes del paquete de 700.000 millones puestos a disposición del Tesoro en octubre, así como el mecanismo que espera crear para proteger a los bancos ante numerosos activos invendibles que acumularon durante la reciente burbuja inmobiliaria.
Previamente, Geithner tenía previsto realizar el anuncio hoy.
La operación de recompra de activos de dudosa calidad iba a ser central para el plan del gobierno anterior, que finalmente renunció a él por la complejidad para ponerlo en práctica.
Según escribió el diario Wall Street Journal, le recompra de activos dudosos implicaría movilizar hasta dos billones de dólares suplementarios.
El consejero económico de Obama, Larry Summers, y la presidenta del Consejo de Consejeros Económicos de la Casa Blanca, Cristina Romer, evitaron responder ayer a periodistas que les consultaron sobre si el gobierno preveía pedir fondos suplementarios al Congreso.
Según versiones de prensa, el gobierno renunciaría a realizar la recompra directa de esos activos de los bancos y preferiría un mecanismo que incite a inversores privados a hacerlo.
En el Congreso, el Senado se dispone a votar hoy el plan de estimulo económico por unos 780.000 millones de dólares, con el que se pretende salvar o crear entre tres y cuatro millones de empleos.
Según cifras oficiales publicadas el viernes, se perdieron cerca de 600.000 puestos de trabajo sólo en enero en Estados Unidos.
Obama hizo del plan su prioridad en política interna y pretende promulgarlo antes del 16 de febrero.
El Tesoro consideró que el plan de reactivación es «crucial para encauzar la crisis económica, pero no alcanzará para resolver todos los problemas», debido a que es necesario además estabilizar el sistema financiero.