Denuncian tentativa de «golpe» parlamentario


Viktor Yushchenko (C), presidente ucraniano, camina entre las banderas nacionales frente a su residencia en Kiev.

La coalición pro occidental de Ucrania estalló el miércoles en pedazos, con acusaciones cruzadas entre la primera ministra Yulia Timoshenko y el presidente Viktor Yuchenko, quien denunció una tentativa de «golpe» orquestada desde el Parlamento.


«Un golpe de Estado polí­tico y constitucional comenzó en el Parlamento», afirmó Yuchenko en un discurso televisado.

El partido de Yuchenko anunció durante la madrugada que abandonaba la coalición, en respuesta a una serie de leyes aprobadas por el Parlamento, que facilitan el procedimiento de destitución del jefe de Estado y reducen sus poderes, en beneficio del gobierno.

Esas leyes fueron votadas por el bloque de la primera ministra Timoshenko y por la oposición pro rusa (Partido de las Regiones y Comunista).

Según Yuchenko, las nuevas disposiciones instauran «la dictadura del primer ministro».

Por consiguiente, «recurriré a mi derecho de disolver el Parlamento y de decretar elecciones anticipadas» si no se forma oficialmente en un plazo de un mes una coalición entre los dos grupos que aprobaron esas medidas, dijo el jefe de Estado en su discurso televisado.

La crisis se produjo menos de un año depsués de la última elección, que fue anticipada.

Un diputado del Partido de las Regiones, Taras Chornovil, indicó que la coincidencia de votos con un sector del oficialismo era una «tregua provisoria», pero no implicaba formar una nueva coalición.

La primera ministra Timoshenko dijo que la coalición fue «destruida» por culpa de Yuchenko, pero que el gabinete sigue en funciones por el momento.

«Lamento que el presidente se comporte de esa manera tan irresponsable», lamentó la jefa de gobierno.

En otra señal de resquebrajamiento, los pro occidentales no consiguieron adoptar una resolución conjunta sobre el conflicto bélico entre Rusia y Georgia.

El diputado Viacheslav Kirilenko, aliado del presidente, denunció la «formación de un partido pro Kremlin».

Las leyes aprobadas por el Parlamento pretenden «privar al presidente de sus prerrogativas en materia de defensa y de polí­tica externa», algo buscado por el Kremlin, dijo Kirilenko, citado por la agencia Interfax.

Según la Constitución ucraniana, si la nueva coalición no se registra en un plazo de 30 dí­as después de la disolución de una alianza formal, el presidente tiene el derecho de disolver el Parlamento unicameral.

Timoshenko, en caso de legislativas anticipadas, no tendrí­a seguridad de recuperar su cargo de primera ministra, y si se alí­a con la oposición pro rusa, su alta popularidad -que actualmente supera por mucho a la del presidente- podrí­a sufrir un golpe.

Yuchenko y Timoshenko fueron aliados en la «revolución naranja» de fines de 2004, que los llevó al poder, pero desde entonces se convirtieron en enemigos jurados que podrí­an enfrentarse en la próxima elección presidencial, a fines de 2009 o inicios de 2010.

Yuchenko dimitió a su primera ministra en septiembre de 2005, pero a fines de 2007 Timoshenko volvió a ocupar el cargo, tras ganar por un pelo las legislativas anticipadas frente a la oposición pro rusa.