Los cementerios municipales de la ciudad de Montevideo se encuentran en la picota por un «descontrol brutal» que ha dado lugar a denuncias de desapariciones de restos humanos y de venta ilegal de nichos y panteones.
«Hay un descontrol brutal en los cementerios municipales», dijo a la AFP el edil Daniel Graffigna, del opositor Partido Nacional, que investiga desde el año pasado la situación en los cementerios administrados por el gobierno municipal de Montevideo (Intendencia Municipal de Montevideo, IMM).
El edil Graffigna, que se reunió por el asunto con el intendente Ricardo Ehrlich, del Frente Amplio, indicó que «le entregamos nombres de funcionarios que podrían estar involucrados» así como «números de nichos y panteones que habían sido vendidos».
Agregó que el intendente «se comprometió a investigar, y si aparecen elementos de prueba, a hacer la denuncia en la Justicia».
«Se están vendiendo nichos y panteones abandonados o con deudas en beneficio propio. Hay miedo de los funcionarios y ex funcionarios a declarar sobre lo que pasa en los cementerios, como si estuviera operando una mafia», denunció el edil.
Los nichos y panteones «se venden entre 8.000 y 28.000 dólares, dependiendo del cementerio y de su estado», aseguró Graffigna.
Hugo Freire, que dirige el Cementerio del Norte, dijo a la AFP que «los bienes funerarios (nichos y panteones) que en 30 años no hayan pagado» los impuestos correspondientes «pasan a manos de la intendencia, que dispone de lo que hay dentro y el bien se vende».
Paralelamente, la justicia investiga casos de desaparición de restos o cambio de restos en los cementerios.
El abogado Gustavo Salle se ocupa del caso de una mujer de 35 años fallecida en 2005 e «inhumada en tierra en la fosa 2789, en un sepelio de la IMM en el Cementerio del Norte», según dijo a la AFP.
«Los restos exhumados para ser reducidos no coinciden con los de la joven», explicó el abogado, «en ese lugar había restos de una persona con dos prótesis de cadera». Salle presentó esta semana una demanda por el asunto ante el juez Roberto Timbal.
El juez Néstor Valetti, que estudia dos denuncias similares, dijo a la AFP que ordenó pruebas de ADN a los restos y familiares para «tener la base científica para determinar si los restos corresponden o no a los fallecidos» y a partir de ahí «iniciar la investigación para determinar por qué los restos no están donde deben estar».
El director del Cementerio Norte explicó que el cuerpo de la mujer de 35 años «fue velado con cajón cerrado, pues se le había practicado una autopsia, y estuvo en la morgue antes de llegar al cementerio», dando a entender que el cambio de cuerpo pudo haberse dado en otro lugar.
«Yo tengo que confiar en la familia» cuando dice que los restos a reducir no son los de sus seres queridos, pero «también confío en los procedimientos de trabajo» dentro la necrópolis.
Fuentes de la IMM dijeron a la AFP que «se está investigando» todo el asunto y si bien reconocieron que «es posible que haya irregularidades y casos de gente enterrada donde no corresponde», alegaron que la «explosión de denuncias hace pensar en una movida política» en el marco de la campaña electoral de las elecciones generales del 25 de octubre.