La Coordinadora Nacional Indígena y Campesina emitió un comunicado en el que da cuenta de la continuidad de la violencia ejercida por el Estado de Guatemala sobre las comunidades originarias. La organización denuncia que el pasado 26 de enero se produjo un segundo desalojo masivo de familias indígenas y campesinas en las comunidades de Santa Amelia, San Andrés y Petén.