Organizaciones que trabajan para hacer valer los derechos de las mujeres son víctimas de amenazas graves.
Integrantes de la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG) y el equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial han recibido amenazas constantes, específicamente de violación sexual y de muerte.
Dichas organizaciones se encargan de darle seguimiento a la recuperación de las mujeres que fueron violadas durante el conflicto armado, apoyándolas para que retomen papeles protagónicos en la transformación de sus proyectos de vida.
Ada Valenzuela, de UNAMG, aseguró: «una de nuestras compañeras recibió la amenaza que si no quiere terminar violada y viuda ya no siga con el trabajo que hace, además le han dicho que tenga cuidado con los frenos del vehículo que utiliza».
Agregó que lo anterior les preocupa bastante, ya que han cumplido sus amenazas con respecto al carro, pues los frenos han estado fallando.
Piden apoyo…
«Nosotros estamos buscando la forma de garantizar la seguridad de ella, es por ello que no hemos revelado su nombre, pero por el momento hacemos la denuncia pública solicitando el apoyo de las organizaciones que trabajan en pro de los derechos humanos y a la comunidad internacional», expuso Valenzuela.
Además dijo que las intimidaciones a organizaciones sociales continúan incrementándose, con amenazas muy fuertes, lo cual les asusta, pues también han aumentado los feminicidios que son causados con saña.
Agregó que este tipo de crímenes es parte de la impunidad que impera en el país, que en ocasiones actúan en complicidad con instituciones estatales, por lo que considera que podría tener tinte político.
Exigen seguridad
UNAMG y ECAP exigen al Gobierno que busque los mecanismos para investigar el caso y castiguen a los responsables, pues aseguran que las mujeres defensoras de los derechos humanos no cuentan con seguridad, por lo que ya están cansadas de recibir tantas amenazas y allanamientos a sus instalaciones.
No obstante, Valenzuela aseguró que dichas intimidaciones no harán que el trabajo que ellas realizan termine, pues continuarán con la ayuda que les proporcionan a las víctimas del conflicto armado.
«Nosotras continuaremos con nuestro compromiso y no permitiremos que las intimidaciones que nos hacen nos obliguen a dejar por un lado el querer luchar por los derechos de las mujeres», expresó Valenzuela.