Denuncian asesinatos


Los cuerpos de 20 personas muertas a disparos fueron llevados el miércoles a un hospital en la región central de Siria, en la señal más reciente de la represión desatada por el régimen del presidente Bashar Assad, denunciaron activistas el miércoles.

Por BASSEM MROUE
BEIRUT / Agencia AP

Las ví­ctimas fueron asesinadas el martes por la noche en Rastan, un pueblo que ha visto una fuerte represión militar en contra de opositores del presidente en los últimos dí­as, agregaron los activistas.

Los cuerpos fueron llevados a la ciudad central de Homs, dijeron los activistas que hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias por parte del gobierno.

La muertes elevan a 36 el número de personas muertas desde el sábado en Rastan y en los pueblos cercanos de Talbiseh y Teir Maaleh.

Horas antes, un activista de los derechos humanos dijo que tropas sirias bombardearon con fuego de artillerí­a un pueblo en el sur del paí­s y que al menos ocho personas murieron en el ataque, entre ellos una niña de 11 años.

Mustafá Osso dijo que los soldados tomaron el control del pueblo de Hirak en el sur del paí­s, que está cerca de la ciudad de Dará, donde empezaron las protestas en contra del régimen autocrático de Assad a mediados de marzo.

El activista dijo que ocho personas murieron en los pasados dos dí­as cuando el ejército empezó el ataque con tanques y artillerí­a.

Osso dijo que entre los muertos estaba la niña Malak Munir al-Qaddah, de 11 años, a quien le dispararon los soldados el martes.

El activista no aclaró cuánta gente habí­a sido detenida.

Según grupos de derechos humanos, más de 1.000 personas han muerto en la represión contra un levantamiento popular que inició hace 10 semanas contra el régimen de Assad.