Analistas políticos aseguran que con la actitud del Partido de Avanzada Nacional (PAN), de declinar la candidatura presidencial de Francisco Arredondo, se evidencia la debilidad de los partidos políticos frente a la intervención del gran capital, olvidándose de su función principal.
Sandino Asturias, del Centro de Estudios de Guatemala, opina que esta situación evidencia la debilidad de los partidos políticos frente a la intervención de los factores externos, que en este caso quedó claramente definido que se trataba del financiamiento económico.
Agregó que el factor financiero domina a las agrupaciones políticas, volviéndolas incapaces de liderar, pues todo se define alrededor del dinero, manifestando que cuando esto sucede se sobreentiende que no hay democracia.
Asturias añadió que todos los partidos están a la merced del gran capital, y dejan por un lado su función principal, como interlocutores entre la sociedad y el Estado, pues no buscan mejorías para el pueblo sino intereses propios.
Incapacidad…
Además explicó que no solo se evidenció la debilidad e incapacidad de las agrupaciones políticas sino también del Tribunal Supremo Electoral (TSE), pues es un ente que no puede hacer que los partidos funcionen de forma adecuada.
De la misma forma, Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo, expuso: «Esto refleja la descomposición en la que se encuentran los partidos políticos, pues con esto han mostrado su debilidad y continúan afectando la democracia».
No obstante, Francisco García, del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos, expresó que esta reacción responde a que en las encuestas publicadas en algunos medios, Arredondo no tenía posibilidades de ubicarse en una casilla aceptable, por lo que los directivos de los partidos optaron por declinar su candidatura.