Los demócratas en el Senado no planean unirse a la Cámara de Representantes para rechazar la ley de salud, pero sí quieren eliminar una parte pequeña de la reforma, que no tiene de hecho relación con la atención médica.
Tres demócratas en el Senado escribieron ayer al líder de la cámara baja, John Boehner, para pedirle que apruebe una iniciativa que rechaza un nuevo requisito de declaración de impuestos para las empresas.
Desde el 2012, casi 40 millones de empresas estadounidenses tendrán que presentar formas fiscales por cada vendedor que les ofrezca más de 600 dólares en bienes.
La provisión recaudaría 19.000 millones de dólares en la próxima década y ayudaría a pagar la reforma de salud. Esta disposición busca impedir que los contratistas oculten ganancias al gobierno.
Los senadores Ben Nelson, de Nebraska; Maria Cantwell, de Washington, y Amy Klobuchar, de Minnesota, dijeron que el Senado debe pronunciarse rápidamente si la Cámara de Representantes rechaza la provisión.
Michael Steel, vocero de Boehner, dijo que el requisito sobre la declaración de impuestos «está lejos de ser la única provisión que destruye empleos en la ley de los demócratas». Steel dijo que el Senado debería votar por la revocación de toda la ley de salud, como lo hizo la cámara baja el miércoles.