Los demócratas se burlaron de la propuesta del precandidato republicano Mitt Romney de buscar que los 11 millones de migrantes sin la debida documentación decidan voluntariamente regresar a su país de origen.
El otro aspirante Newt Gingrich realizó la víspera críticas muy similares contra su oponente en la disputa republicana.
Durante una conferencia telefónica con periodistas, el legislador estatal de Florida Darren Soto llamó a la propuesta de Romney «ridícula y tonta. Nadie se va a autodeportar. El hecho de que éste sea su plan demuestra cuán ajeno a la situación está y su poca voluntad a adoptar una posición real sobre el tema migratorio».
Al participar en un debate televisado la noche del lunes, Romney señaló que de llegar a la Casa Blanca no buscaría deportaciones masivas, sino más bien que los extranjeros sin documentos decidan abandonar Estados Unidos voluntariamente, en una medida que denominó como «autodeportaciones».
El estratega demócrata Freddy Balsera indicó que Romney se «ha colocado en posiciones extremas, que le dificultarán acercarse a los votantes hispanos».
Destacó que no es solamente en el tema de las autodeportaciones, sino también su oferta de vetar el Dream Act y el apoyo que recibió del secretario de gobierno del estado de Kansas Kris Kobach, que ha cobrado notoriedad nacional por ayudar a redactar leyes restrictivas a los migrantes sin documentación, tales como las de Alabama y Arizona.
Ambos funcionarios demócratas se refirieron en términos bastante más favorables Gingrich, quien «ha sido más coherente en inmigración, en Dream Act y en temas relacionados.
Para Balsera, Romney ha cambiado sus mensajes dependiendo de la audiencia que tiene en frente». Destacó que tras prometer en Iowa que vetaría el Dream Act, el precandidato dijo en Florida que estaría dispuesto a apoyarlo si beneficiara solamente a quienes prestan servicio en las fuerzas armadas, una posición similar a la expresada por Gingrich.
El Dream Act permitiría un camino a la naturalización a los hijos de migrantes que viven en Estados Unidos sin permiso legal en caso de que terminen sus estudios universitarios o sirvan en las fuerzas armadas. El proyecto de ley recibió la aprobación de la cámara baja en diciembre de 2010, pero no obtuvo los votos necesarios en el Senado.
Gingrich ridiculizó ayer las propuestas de migración de su rival en las primaria que los republicanos celebrarán el 31 de enero en Florida, al decir «que Romney piense que la abuela de alguien se va a ver tan afectada que va a decidir autodeportarse, esto es una fantasía digna de un presidente (Barack Obama)».
Gingrich ha sido el único de los cuatro precandidatos republicanos que se ha expresado en contra de expulsar de Estados Unidos a los 11 millones de migrantes sin documentos.
Durante una entrevista con la televisora Univisión, Romney dijo que «no soy antiinmigrante. Soy promigración. Me gusta la migración. La migración ha sido una fuente extraordinaria en este país… Los migrantes crean más negocios que la población nacida en Estados Unidos».
El exgobernador de Florida, Jeb Bush, publicó hoy una columna de opinión en el Washington Post, donde advierte a su partido republicano que los votantes hispanos se están alejando, pese a que jugarán un papel clave en 15 estados decisivos durante los comicios de noviembre.
Como parte de sus cuatro recomendaciones para ganar el voto hispano, Bush propone a los republicanos «apoyar el flujo más libre de talento humano», tal como apoyan el libre flujo de bienes.
Conferencia
Los aspirantes republicanos a la presidencia llegaron a Florida dispuestos a conseguir el voto de los hispanos a través del bombardeo de anuncios publicitarios en las radios locales y la participación en una conferencia organizada por un grupo conservador.
El expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y el exgobernador de Massachusetts, Mit Romney, son los principales protagonistas de la conferencia «Inspiring Action», organizada por la Hispanic Leadership Network (Red de Liderazgo Hispano o NLN, por su nombre en inglés) en esta ciudad vecina de Miami.
Se une a ellos el senador de origen cubano Marco Rubio, quien ha sido señalado como un posible candidato a la vicepresidencia en la fórmula republicana.
El exsenador Rick Santorum y el representante de Texas Paul Ron, quienes también aspiran a convertirse en el candidato republicano a la presidencia, no prevén presentarse en la conferencia.
La Florida es un estado clave en la contienda electoral que decidirá quién se convierte en el candidato a presidente del partido republicano, actualmente en la oposición nacional.
La conferencia, cuyo objetivo es estrechar los lazos entre los hispanos y los líderes republicanos, comienza hoy por la noche con un evento en el que varias figuras conservadoras hispanas -entre ellas el exgobernador de la Florida Jeb Bush y el exsecretario de Comercio Carlos Gutiérrez- hablarán antes de ver el debate de los aspirantes a la presidencia por televisión junto a los participantes del evento.
Las internas republicanas en la Florida son el 31 de enero y los expertos consideran que será la primera oportunidad que tienen los latinos en esta contienda de demostrar el poder de su voto ya que representan al 13% del total de electores registrados.
Los estados que ya tuvieron elecciones republicanas son Iowa, Nueva Hampshire y Carolina del Sur, donde el voto hispano no es significativo.
«La misión del grupo es movilizar a los votantes para que apoyen a un candidato de centro derecha, llegar a la comunidad hispana y conectarla con estos oradores», manifestó en una entrevista reciente el exsenador republicano Norm Coleman, director general de la NLN.
«La realidad es que el voto hispano es una parte muy importante del electorado en la Florida y en el país… No hay dudas de que ganar el voto hispano sería muy importante para que un candidato conservador gane el estado» en las elecciones presidenciales de noviembre, dijo Coleman.
En la Florida, la cuarta parte de los electores registrados son hispanos, la mayoría de ellos de origen cubano y puertorriqueño. Se trata de un grupo de 1,5 millones de votantes.
A diferencia de otros estados que históricamente han votado por uno de los dos partidos políticos mayoritarios – como California por los demócratas, por ejemplo- la Florida es un estado clave de voto indefinido, que puede inclinarse tanto para los demócratas como para los republicanos.
«Esta es una oportunidad muy buena para los conservadores de involucrar a los hispanos en esta contienda presidencial y para que un conservador pueda ganar su apoyo», consideró la representante republicana Ileana Ros Lehtinen, quien apoya a Romney y es una de las oradoras de la conferencia.
«El voto hispano va a seguir siendo un voto clave, un voto decisivo y este año se va a ver mejor la importancia del voto nuestro», expresó.
Gingrich, Romney y Santorum han ganado, cada uno, uno de los estados que han realizado internas republicanas.
Los tres fueron entrevistados la víspera por separado en la televisora hispana Univisión y han participado también en eventos organizados por agrupaciones de cubanos-estadounidenses del sur de la Florida, uno de los grupos más cotejados por los candidatos y que tienden a votar por los republicanos.