La democracia en Guatemala es una farsa. La «democracia electoral» en Guatemala es una farsa aún mayor. Sabemos que la peluda mano de mono dentro de los recientes eventos electorales en países como Estados Unidos, ha precipitado los acontecimientos electorales en vías de favorecer a candidatos que convienen al sistema.
Ya Oscar Clemente Marroquín, columnista del Diario La Hora describió ?03/11/06 Pág. 2- datos escalofriantes sobre la transmisión de HBO respecto a la forma en que se han podido manipular las máquinas receptoras de votos en EE.UU., razón por la que incuestionablemente George W. Bush está en el poder de una manera fraudulenta.
El matutino elPeriódico 041106 Pág. 11 publicó un artículo de Francisco Villagrán Kramer, ex vicepresidente de la República, denominado «Los peligros que corre la democracia», en donde el autor realiza un corto análisis sobre el tema. Francisco Villagrán cita el editorial de elPeriódico del 28/10/06 y resalta que «…los pueblos se muestran decepcionados del sistema democrático que prevalece en la región y que corre el peligro de caer nuevamente en las garras del autoritarismo de engañoso mesías. Y es que nuestra población se está preguntando ¿De qué sirve que vivamos una democracia electoral si la prometedora democracia no terminó con la violencia, ni con la pobreza, ni con la corrupción de los funcionarios convertida hoy en una poderosa clepto dictadura que nace y muere con cada elección?»
No tengo la mínima idea de que Villagrán Kramer se haya percatado de que el pueblo de Guatemala está viviendo actualmente en las garras del autoritarismo de engañoso mesías que aumentó la violencia, fomentó la pobreza y elevó la corrupción a niveles tan altos que uno de los políticos más mañosos y astutos que ha parido esta patria nuestra sigue enquistado como alcalde metropolitano de la capital guatemalteca, por medio del fraude o por medio del voto del sector más cándido o ignorante de la ciudad.
Debe recordarse a los editorialistas de ese popular matutino que la corrupción no está arraigada únicamente dentro del seno de los funcionarios y que, tan corruptos son los funcionarios como las cúpulas económicas que tienen capturado el poder económico, comunicacional y político y son quienes transan con funcionarios de altos y menores vuelos, como es el claro caso de la alcaldía de la capital. Publicar «…la corrupción de los funcionarios» es desinformar al guatemalteco común con una falacia y proteger a quienes financian la corrupción desde los altos niveles económicos y financieros del país.
La democracia en Guatemala es casi inexistente. El sistema político guatemalteco ha sufrido un deterioro y un desgaste tan grande que es muy probable que la población siga los pasos de los países que han votado por líderes con inclinación marxista y eso definitivamente sería una catástrofe… provocada y fomentada, paradójicamente, por las mismas cúpulas económicas que representan, no al neoliberalismo, sino al autoritario, insolente y voraz Capital salvaje guatemalteco que indudablemente se nutre de la campeante corrupción en todos los ámbitos. El amor al dinero…