Demasiados bloqueos


GLADYS_MONTERROSO

“Al poder le ocurre como al nogal: no deja crecer nada bajo su sombra”. Antonio Gala

Desde el día de los acontecimientos en la Cumbre de Alaska, se ha observado una cada vez más evidente polarización en torno a varios temas, que no son producto del momento actual, sino que la sociedad viene arrastrando desde antes de la independencia, el bloqueo está desde nuestra mente, hasta nuestras acciones,

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es


Existe un gran problema de fondo, manifestándose cada día la inmensidad del mismo, en columnas de opinión, en blogs de los medios, así como en las posturas de diversos sectores, se puede identificar la problemática que vive desde siempre el país, acá no todos nos manifestamos como un colectivo heterogéneo, porque no lo podemos ser, pero deberíamos actuar como un colectivo, y nada más alejado de la realidad, las ideologías, y los intereses de todo tipo se enfrentan constantemente, desde la postura oficial, que no ha sido la adecuada y que dejó que al gobierno se le escapara de las manos una manifestación más, previamente anunciada, hasta el malestar de los sectores por siempre oprimidos que hoy se sienten identificados con la población de Totonicapán, en nuestro país las diferencias sociales y económicas son muy marcadas como para que no encuentren en cualquier acontecimiento una forma de exteriorizarse, entre tan más que marcadas diferencias, es imposible que podamos soñar tan siquiera con una Guatemala, la realidad demuestra que existen demasiadas y disimiles, por lo mismo, todo problema tiene diferente solución, pero si quien ejerce el poder no tiene estrategias reales y congruentes previamente establecidas,  difícilmente podrá iniciar el camino del cambio, todos los días vemos al señor Presidente en plena campaña publicitaria, que si conduciendo un carro de McDonald’s, o  en una bicicleta, pero ese no es el cometido de un Estadista, que es lo que Guatemala necesita, tampoco su equipo ha logrado desenmarañar los diversos tejidos de dolor que aquejan al ser humano, se han quedado en la tangente, el grave problema no es solamente la falta de acción, lo es asimismo las acciones equivocadas, o la telenovela que nos venden habitualmente, Guatemala se desangra diariamente, por muertes violentas, desnutrición, falta de empleo, crimen común, crimen organizado, y todos los males que como cáncer corroen a la sociedad en general, si a eso sumamos, la corrupción más que probada en puestos clave, seguimos sin salir de la vorágine en la que nos hemos ido desmoronando cada día más, hoy la solución no son las balas, tampoco los discursos, ya que nos encontramos, no al borde, sino que en el fondo del precipicio, es cierto que toda la culpa no es de este gobierno, es de éste y todos, pero ante todo de un sistema altamente permisivo y poco transparente como el nuestro. ¿Quiénes hacen el sistema? No son las leyes, son las personas, que no solamente la mayoría de los burócratas no las conocen, un ejemplo es el más joven diputado, sino que si las conocen, cierran los ojos, por lo que la parte legal es solamente un pequeño punto del gran conflicto, de nuestro sistema no se escapa naturalmente el sector privado, y el ciudadano común, sin generalizar, porque existen excepciones, el problema es de toda la sociedad, pero quienes se encuentran al frente son los responsables directos momentáneamente de la problemática, los demás somos indirectos, pero lo somos.

Siempre he creído que antes de señalar un problema se tiene que buscar la solución, y es deber de todos/as ser parte de esa solución, pero si quienes ejercen el poder ya sea el real o el formal, no hacen un alto, y reorganizan desde su propio yo interno, hasta el peldaño más lejano de la pirámide del poder, que es solamente otro peldaño más de la sociedad en general, es imposible soñar con iniciar el cambio. EL PROBLEMA NO ESTÁ EN LOS DEMÁS, EL PROBLEMA SE ENCUENTRA EN LA CONCIENCIA (SI ÉSTA EXISTE) DE CADA SER HUMANO.