Según Yuri Melini del Centro de Acción Legal Ambiental y Social (Calas), la sociedad guatemalteca y las instituciones de gobierno desestiman los delitos ambientales, ya que los mismos no impactan en estos ámbitos como los crímenes rojos.
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Los delitos contra el medio ambiente deben ser considerados como crímenes de lesa humanidad; es un tema de interés público, es como un crimen de interés social, es tan importante como la muerte de un piloto o un femicidio, pero la percepción ciudadana y de las instituciones es indiferente
«La contaminación del agua impacta en la salud de los niños y la pérdida de los bosques. Le doy un ejemplo: en la ciudad de Huehuetenango provocó una crisis de gobernabilidad debido al mal manejo de los desechos sólidos», aseveró Melini.
De acuerdo con el activista, internacionalmente los delitos ambientales son considerados como crímenes de lesa humanidad, por el impacto negativo que tienen para la sociedad en su conjunto.
ALTA INCIDENCIA
Melini dijo que anualmente se reciben cuatro mil denuncias por contaminación de afluentes del agua, contaminación del aire, tala ilegal de árboles y otras; sin embargo, señaló que apenas el 20% de las denuncias son investigadas y tan solo entre el tres y cinco por ciento llegan a juicio. El 80% de los delitos ambientales se comete en el departamento de Petén.
Esta mañana Calas y el Ministerio Público firmaron un convenio de cooperación interinstitucional, para desarrollar las capacidades del personal del MP.