El secretario norteamericano de Defensa, Robert Gates,quien llegó en la mañana de hoy a Londres, defendió la decisión británica de reducir sus fuerzas en Irak dejándolas en 2.500 unidades, diciendo que era el resultado de un acuerdo con los comandantes estadounidenses.
Tras reunirse con su homólogo británico Desmond Browne en Londres, donde hizo una escala de seis horas antes de seguir vuelo a Moscú, Gates destacó la contribución de Gran Bretaña en la campaña iraquí, calificándola de «aliado fiel».
Gates no quiso comentar la posibilidad de que se produzca una retirada completa de las tropas de Gran Bretaña el próximo año, pero el ministro de Defensa británico Desmond Browne dijo que cualquier decisión se basaría en la situación en el terreno.
El primer ministro Gordon Brown anunció el lunes ante el Parlamento que antes de la primavera (boreal) 2008 se prevé reducir a 2.500 el número de soldados británicos en Irak, todos concentrados en la provincia de Basora (sur).
«No quiero entrar en hipótesis acerca de lo que ocurrirá en la próxima primavera (boreal)», dijo Gates a los reporteros después de reunirse con Browne, con quien trató en detalle acerca de la situación en Irak y Afganistán.
«Es por eso que el general David Petraeus presentará un informe adicional en marzo acerca de lo que piensa con respecto a continuar retirando fuerzas estadounidenses después del mes de julio», dijo refiriéndose al comandante de las fuerzas de Estados Unidos en Irak.
«Pero quiero insistir en que la cifra de 2.500 y la misión de 2.500 (soldados) ha sido trabajada estrechamente con el general Petraeus y como ya lo indiqué es el producto de un acuerdo conjunto entre Estados Unidos y Gran Bretaña sobre el papel de las tropas británicas en el sur», dijo.
Gate y Browne discutieron igualmente acerca de una reunión de los ministros de Defensa de los países miembros de la OTAN este mismo mes en la que se esperan se tomen decisiones sobre Afganistán.
Gates ha estado presionando a los aliados a europeos con miras al envío de instructores para formar el ejército nacional afgano; así mismo ha solicitado material como helicópteros, aviones de vigilancia y fuerzas para operaciones especiales.
Cuando se le preguntó a Browne si Gran Bretaña se preparaba a aumentar sus tropas en Afganistán tras el retiro parcial de Irak, el ministro de Defensa británico declaró: «toda decisión sobre los niveles de las tropas en Irak es una respuesta a las circunstancias y condiciones en ese país, y las decisiones que se tomen acerca de Afganistán serán en respuesta a las circunstancias y condiciones en Afganistán».
El secretario de Defensa debía entrevistarse después con el primer ministro antes de volar con destino a Rusia.
Las discusiones con Rusia deben tener por tema principal el proyecto de escudo antimisil estadounidense en Europa, criticado por Rusia.
Demandan a Blackwater
Una asociación de defensa de los derechos humanos presentó en Estados Unidos una demanda contra la empresa Blackwater, que protege diplomáticos estadounidenses en Irak, a nombre de un sobreviviente y familiares de tres víctimas del tiroteo del 16 de septiembre en Bagdad, informó la entidad.
La demanda, presentada ante el tribunal federal de Washington, acusa a Blackwater de muertes y de crímenes de guerra y reclama compensaciones por daños sin precisar, explicó el Centro para los Derechos Constitucionales.
Cuatro investigaciones fueron abiertas luego del tiroteo mortal en que participaron guardias de Blackwater que escoltaban un convoy de diplomáticos y que son sospechosos de haber disparado sin motivo el 16 de septiembre en Bagdad. Según un informe iraquí, los muertos fueron 17 y los heridos 22.
Dos militares extranjeros murieron y 40 personas resultaron heridas en un ataque contra Camp Victory, la gran base estadounidense situada a proximidad del aeropuerto de Bagdad, anunció hoy un comunicado militar.
«Dos miembros de las fuerzas de la coalición murieron, otros 38 resultaron heridos y otras dos personas de un tercer país fueron también heridas el 10 de octubre en un ataque indirecto contra Camp Victory», según el comunicado.
No se proporcionó la nacionalidad de las víctimas, pero Camp Victory acoge en su mayoría a soldados estadounidenses y empleados de empresas privadas que se ocupan de la logística.
Estos últimos proceden en su mayoría de países asiáticos que no son miembros de la coalición militar.
En el lenguaje militar, la expresión «ataque indirecto» se utiliza para designar disparos de obus de mortero o de cohetes.