Déficit comercial cayó favorecido por la debilidad del dólar


El déficit comercial de Estados Unidos retrocedió fuertemente en junio para sorpresa de los analistas, abatido por la fragilidad del dólar que estimuló las exportaciones y contrarrestó el efecto del alza del petróleo.


El déficit retrocedió 4,1% a 56.800 millones de dólares en junio, cuando los analistas preveí­an por el contrario uno mayor, tras un mes de mayo ya sorprendentemente favorable. Se trata del nivel más bajo registrado desde marzo.

«Estas cifras son muy sorprendentes, dado que la balanza comercial mejoró a pesar del alza del precio del petróleo», subrayó Amine Tazi, de Natixis.

El precio a la importación del barril subió en junio, en efecto, a un nuevo récord, que acentuó el déficit de la balanza petrolera a niveles sin precedentes: 36.400 millones de dólares, o sea, la mitad del saldo comercial negativo.

La clave de la mejora de junio reside en el aumento de las exportaciones ( 4%, 164.400 millones de dólares), que según los analistas se debe a la depreciación continua del billete verde.

«El dólar débil se ha convertido en un motor esencial del crecimiento económico», afirmó el economista independiente Joel Naroff.

A pesar de una pequeña mejora recientemente, la tendencia a través de los años ha sido de depreciación del dólar que habí­a caí­do a mediados de julio a su nivel más bajo ante el euro, lo que beneficia, en forma lenta pero segura, las exportaciones estadounidenses.

En junio, «todas las grandes categorí­as de productos registraron ganancias impresionantes, lo que indica que el dólar frágil hace que los productos estadounidenses resulten muy competitivos en la economí­a mundial», añadió Naroff.

Estados Unidos también han exportado montos récord de productos alimentarios, de suministros industriales, de bienes de capital y de productos de consumo, y pudieron registrar un nuevo récord de exportaciones hacia la Unión Europea.

Al mismo tiempo, las importaciones no han subido más que 1,8%, a 221.200 millones de dólares.

«La debilidad de la economí­a estadounidense y el alza de los precios a la importación han reducido las importaciones no petroleras de manera espectacular», estimó Naroff.

Es una noticia con dos caras para la economí­a estadounidense, puesto que significa también que la demanda interna se ha debilitado en junio y que los estadounidenses han perdido poder compra debido a la debilidad de su moneda.

Pero al mismo tiempo esta noticia confirma que el comercio exterior se ha convertido en el principal motor del crecimiento de Estados Unidos, en este perí­odo de consumo declinante, y deberí­a conducir a una fuerte corrección al alza de las cifras del producto interno bruto (PIB) del segundo trimestre.

«Con base en cifras de junio y de la revisión de mayo, la balanza comercial puede contribuir a una corrección a más de un punto con relación a la estimación inicial, que era de 1,9%» a ritmo anual, aseguró Josh Heller del Royal Bank of Canada.

Nigel Gault, de la consultorí­a Global Insight, comparte esta estimación espectacular, pero según él «la cuestión para el futuro es conocer la amplitud del apoyo que la balanza comercial puede seguir ofreciendo».

Europa y Japón han dado recientemente señales de decaimiento económico, que se traduce de inmediato en un fortalecimiento del dólar.

«No cabe duda de que, si estas economí­as están sufriendo, esto se debe en buena medida a que Estados Unidos crece a sus expensas, pero en la medida en que se desacelerarán un poco más, aumentará el riesgo de que eso repercuta en el crecimiento de las exportaciones estadounidenses», advirtió Gault.