Declaración aún tiene «asuntos pendientes»


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La declaración final de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) «tiene un par de asuntos pendientes de ser resueltos», dijo hoy en Antigua Guatemala el ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Fernando Carrera.

Antigua Guatemala
Agencia dpa

En la apertura de sesiones de la cita continental, a la que asisten 28 cancilleres, entre ellos el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, Carrera indicó que el documento tendrá hoy «una última revisión» en una reunión privada de ministros.

Como Presidente de la Asamblea General, Carrera informó en la sesión plenaria que en caso de que no se resuelvan en ese diálogo todos los pendientes, el texto pasará a la comisión general, encargada de revisar los documentos, para la versión definitiva.

La Declaración de Antigua Guatemala, referida al tema central del encuentro «Por una política integral frente al problema mundial de las drogas en las Américas», será el documento de cierre de la 43 Asamblea General, que se realiza en esta ciudad colonial a unos 40 kilómetros al suroeste de Ciudad de Guatemala.

Según un borrador al que tuvo acceso dpa, los 34 miembros activos de la OEA reconocen la necesidad de un «abordaje integral» al problema de las drogas, pero en ningún caso se mencionan las palabras legalización o despenalización de las drogas.

En el borrador de 20 puntos, precedidos por una serie de considerandos, los gobiernos de la región señalan, no obstante, «que alientan el abordaje de nuevos enfoques sobre el problema mundial de drogas en las Américas basado en el conocimiento y la evidencia científica».

Los países de las Américas expresan la necesidad de que se continúe avanzando de manera coordinada en «soluciones efectivas al problema mundial de las drogas» y alientan un «amplio y abierto debate» en ese sentido.

El enfoque debe ser «integral, fortalecido, equilibrado y multidisciplinario, con pleno respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales, que incorpore la salud pública, educación, e inclusión social, junto a acciones preventivas para hacer frente a la delincuencia organizada transnacional y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, así como el impulso del desarrollo local y nacional», señala.

En el documento los países de la región reconocen en el narcotráfico un desafío «cada vez más complejo», con efectos en la salud, la convivencia social, la seguridad ciudadana y la integridad institucional y se manifiestan «conmovidos» por la pérdida de vidas humanas que genera.

No obstante reconocer los esfuerzos realizados hasta ahora, señalan que las estrategias «continúan siendo desafiadas».

El proyecto de declaración final a discusión establece el compromiso de hacer mayores esfuerzos para reducir eficazmente la demanda de drogas y la oferta ilícita.

Asimismo, expresa preocupación por el tráfico ilícito de armas, pide políticas con enfoque de género y señala que el lavado de activos y la corrupción impactan en el Estado de Derecho.