El control del Congreso es el reto más importante para el presidente Evo Morales en la elección boliviana de este domingo -en que debería ser reelegido- aunque los sondeos dicen que es incierto que alcance los 2/3 de senadores que le permitirán reformar la Constitución… y pensar en un tercer mandato.
Con una mayoría aplastante en la Cámara de Diputados, la lucha para el mandatario se traslada al Senado de la Asamblea Legislativa Plurinacional, nuevo nombre del Congreso.
Aunque el Movimiento Al Socialismo (MAS), partido del presidente, tiene una amplia mayoría no alcanza por ahora los dos tercios necesarios para tener el control absoluto.
Según las últimas encuestas, sobre un número total de 36 senadores, el MAS tiene asegurados 22, dos menos de los que requeriría para mayoría absoluta. De los 14 restantes, 9 los tiene seguros el derechista Manfred Reyes Villa, 1 el centroderechista Samuel Doria Medina y 4 están en disputa.
El vicepresidente de la República, Alvaro García Linera, da cuenta de la importancia de alcanzar el número mágico de 24 senadores para la mayoría absoluta.
«En nuestras encuestas, que tienen sus límites, nos faltaría un senador para los dos tercios. Estamos luchando por ese senador de oro», dice García Linera.
De todos modos «con dos tercios o sin dos tercios vamos a convocar a las minorías, que deben entender que hay una mayoría histórica, electoral, política, que tiene que llevar adelante sus propuestas. Si no conseguimos los dos tercios, buscaremos diálogo», agrega.
El gobierno de Morales ya sabe lo que significa la resistencia de la oposición en el Senado. En este gobierno la derecha opositora tuvo mayoría simple, y eso derivó en un constante forcejeo entre un gobierno con urgencia por hacer pasar sus leyes y una oposición tratando de calmar el juego o de bloquear.
Un forcejeo sobre el cual Morales ha dicho sentirse cansado.
Para el analista independiente Carlos Cordero «es posible que el MAS obtenga una victoria con sabor a derrota, porque si no asegura los dos tercios en el Senado tendrá que negociar con la oposición para lograr la aprobación de legislaciones».
Para analistas políticos que el MAS controle absolutamente el Congreso puede ser peligroso por la concentración de poder para Morales.
«Con el control absoluto del Senado, el MAS podrá aprobar las leyes que se proponga y designar autoridades de los poderes del Estado. Así estará blindado de las observaciones que se le hacen de autoritarismo, pues sus medidas tendrán respaldo del legislativo», dice el politólogo Carlos Hugo Molina.
La Constitución actual permite al presidente Morales una sola reelección -la que obtendría este domingo- y que le permitiría estar en el poder hasta 2015.
El analista Iván Mendieta señala que Morales «ya alertó de que los pueblos indígenas llegaron al Palacio después de 500 años para quedarse en el poder por siempre».
«El MAS ganó la presidencia, el siguiente paso es el Congreso y el subsiguiente paso es la Justicia, es un proceso inevitable», dice al diario La Prensa.
«No estamos de paso ni de visita, ni de inquilinos en Palacio (de Gobierno). Ahora estoy en condiciones de presentar un programa no sólo para cinco años, sino para 50», dijo el mandatario en junio pasado.
En la elección legislativa de este domingo, serán elegidos 130 diputados y 36 senadores de la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional.
Bolivia realizará referendos sobre tres niveles de autonomías -entre ellas una referida a la conversión de doce municipios en territorios indígenas- junto a las elecciones generales del domingo próximo, que renovará los poderes Ejecutivo y Legislativo.
El ministro de Autonomías, Carlos Romero, recordó que además de las elecciones generales -que renovará los poderes Ejecutivo y Legislativo-, el 6 de diciembre se realizarán 18 referendos por autonomías; departamentales, indígenas y regionales.
El presidente Evo Morales, favorito para renovar su mandato hasta 2015, propugna el voto por el Sí, mientras sus principales adversarios no hacen campaña por ninguna fórmula aunque en el pasado respaldaron las autonomías.
Los electores de cinco de las nueve regiones de Bolivia (La Paz, Potosí, Chuquisaca, Oruro y Cochabamba) decidirán si sus regiones quieren ingresar a un régimen de autonomía departamental, en el marco de la nueva Constitución que entró en vigor en febrero de este año.
Las otras cuatro regiones -excluidas ahora del referendo departamental (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija)- ya se pronunciaron en favor de un régimen autonómico en un referendo previo en 2006.
El Sí a las autonomías les facultará a los departamentos a organizar gobiernos autónomos que ejerzan facultades legislativas, reglamentarias, fiscalizadoras y ejecutivas.
Los habitantes de la provincia Gran Chaco, del departamento de Tarija (sur de Bolivia), donde se concentra el grueso de la riqueza petrolera nacional (Yacuiba, Villamontes, Capacarí), también decidirán en referendo por su autonomía regional.
Finalmente los electores de doce municipios también definirán sobre si desean convertir sus territorios en «autonomía indígena originaria campesina», según explicó el ministro Romero.
Las elecciones del domingo están convocadas sobre todo para elegir nuevos presidente y vicepresidente y establecer una Asamblea Legislativa Plurinacional (que remplazará al actual Congreso bicameral) con 36 senadores y 130 diputados para el período 2010-2015.