La Junta Monetaria tiene que tomar hoy una decisión histórica al emitir opinión respecto a la solicitud del Gobierno para la emisión de bonos que sirvan para pagar la llamada deuda flotante que en realidad debiera reputarse como la deuda ilegal, la deuda fraudulenta que se constituyó por funcionarios que sin respaldo financiero consignado en el Presupuesto General de la Nación, decidieron asignar proyectos espurios a los contratistas que se prestaron a sabiendas de que no había base legal para ejecutar la obra.
Y decimos que es una decisión histórica porque el país está en una situación crítica por la irresponsable conducción del tema fiscal y sin duda que la decisión de contraer más deuda, al margen de que la misma sea para cubrir contratos ilegales, puede tener efectos tremendos para nuestro futuro. La Junta Monetaria tiene que velar por la estabilidad de la moneda y de la situación financiera, por lo que su opinión, aun no siendo vinculante, tiene que ser decisiva para lo que se disponga en el ámbito político.
En cuanto a la ilegalidad de la deuda, corresponde a la Contraloría de Cuentas y al Ministerio Público actuar para deducir las responsabilidades legales de los involucrados. Pero en cuanto a la forma de pagar lo que el mismo presidente Otto Pérez calificó como una deuda ilegal cuando era candidato, es el Banco de Guatemala por medio de su máxima autoridad, la Junta Monetaria, la que tiene que emitir opinión técnica que no puede pasarse por alto.
Por ello sostenemos que lo que decida la Junta Monetaria marcará en buena medida el futuro del país, puesto que si se avala la irresponsable conducta de los encargados de las finanzas públicas, el daño será irreparable para nuestra economía y en poco tiempo estaremos cayendo en situaciones de insolvencia que se resolverán mediante el procedimiento de ajustes impuestos por entidades como el Fondo Monetario Internacional que serán una cadena demasiado pesada para la gente más pobre de Guatemala.
Y vital resultará la postura del representante de la Universidad de San Carlos en quien hay que poner el ojo, puesto que puede ser objeto de chantaje para que opine favorablemente so pena de no entregarle fondos a la Usac. Es un momento en que cada voto tiene que ser auditado por la sociedad, puesto que las responsabilidades hacia el futuro son de gran impacto y tremendas implicaciones. Uno a uno tenemos que saber cómo y por qué votó cada miembro de la Junta Monetaria porque nuestros hijos y nietos pagarán las consecuencias o evitarán el perjuicio, dependiendo de la opinión que se emita.
Minutero:
Manejan la economía
con la mayor tontería;
si solo entienden de transas
¿qué van a saber de finanzas?