Las lluvias torrenciales que golpearon el sur de China dejaron 71 muertos, 13 desaparecidos y más de 600 mil desplazados, afectando en total a más de 10 millones de personas, según un nuevo balance publicado el martes en la página de internet del ministerio de Asuntos Civiles.
La semana pasada, seis provincias meridionales -Guangdong, Guangxi, Guizhu, Hunan, Fujian y Jiangxi- sufrieron lluvias torrenciales que provocaron inundaciones y corrimientos de tierra.
Según el ministerio, las lluvias causaron pérdidas económicas estimadas en 3.400 millones de yuanes (330 millones de euros), con principalmente 56 mil casas destruidas y 3,5 millones de hectáreas de cultivos destruidas.
En la provincia de Guangdong, la más rica y la más afectada, las autoridades tuvieron que abrir las compuertas de una presa e inundar seis pueblos, después de haber evacuado a sus 10.000 habitantes, para salvar ciudades más importantes, según la agencia China Nueva.
«Si no hubiéramos abierto las compuertas, la presa hubiera desbordado y las pérdidas hubieran sido todavía más graves», declaró Guo Chunshan, un responsable local.