Decenas de miles de fanáticos de Los íngeles celebraron el campeonato de la NBA ganado por los Lakers el domingo pasado en Orlando frente a los Magic.
El equipo angelino recorrió la ciudad en autobuses hasta llegar al Memorial Coliseum de Los íngeles bajo la ovación de unos 80 mil espectadores.
Con un dispositivo policial muy visible, para prevenir incidentes como los registrados, tras la obtención del título, en el centro de la ciudad (con varias detenciones y policías heridos), los jugadores recorrieron lentamente algunos kilómetros en autobús saludando a la muchedumbre en las aceras antes de llegar al Coliseum, sede de los Juegos Olímpicos de 1984.
Según los testimonios recogidos por las cadenas de televisión locales, decenas de fanáticos durmieron frente al estadio para ser los primeros en entrar al mismo.
«Estamos muy emocionados de ver tanto apoyo», indicó el técnico de los Lakers, Phil Jackson, quien logró su décimo título de la NBA y el cuarto con el quinteto angelino después de seis con los Chicago Bulls.
Se hizo la presentación de los jugadores a los espectadores en el acto sobre el entarimado mismo de sus hazañas, que había sido trasladado del Staples Center al Memorial Coliseum.
El público celebró el triunfo también de su estrella, el base Kobe Bryant, elegido MVP (Jugador Más Valioso) de la final, que los Lakers ganaron a los Magic por 4 triunfos a 1.
Bryant, quien está en su último año de contrato con el equipo, dijo que no veía la forma de que pudiera abandonar a los Lakers.
Después de una polémica sobre como costear el desfile para celebrar la victoria, ya que la ciudad presenta serios problemas económicos, el club y algunos donantes privados aceptaron abonar la casi totalidad del costo del mismo, estimado en dos millones de dólares.