El primer ministro francés Franí§ois Fillon anunció hoy a los diputados el envío de medios suplementarios a Afganistán al iniciarse un debate y la votación de la Asamblea nacional sobre la presencia militar francesa en ese país.
«Esos medios estarán allá dentro de unas semanas», dijo Fillon.
«Concretamente, se trata de helicópteros Caracal y Gazelle, de drones (aviones sin piloto), de medios de radioescucha, de morteros, que serán enviados con los efectivos correspondientes, es decir un centenar de hombres», precisó.
El Parlamento francés, dominado por la derecha del presidente Nicolas Sarkozy, debería confirmar este lunes la permanencia de tropas en Afganistán, aunque sin acabar la polémica, reactivada por la divulgación de un presunto informe de la OTAN sobre la muerte de 10 soldados en una emboscada.
La OTAN y Francia desmintieron el domingo que existiera un «informe» de la OTAN, mencionado por el diario canadiense The Globe and Mail, donde se indicaba que los soldados franceses emboscados no tenían ni municiones ni radios suficientes y debieron abandonar el combate al cabo de 90 minutos.
El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, admitió este lunes que después de la emboscada el 18 de agosto al norte de Kabul, hubo un «informe escrito» de un oficial del Centro de operaciones conjuntas de la OTAN.
Pero el ministro agregó enseguida que se trataba de un «informe parcial», redactado «al calor» de los acontecimientos recién ocurridos y con los elementos de que disponía el oficial en ese momento.
Por su parte, el jefe del estado mayor francés, general Jean-Louis Georgelin, negó rotundamente que los soldados franceses no tuvieran suficientes municiones y precisó que el documento fue redactado por el «jefe de destacamento» de las fuerzas estadounidenses que participaron en el combate.
Este intercambio de informaciones y desmentidos se sitúa en el marco de la polémica surgida hace dos semanas luego del reportaje de un semanario francés con fotos de los insurgentes afganos que mostraban uniformes y armas de los franceses.
La prensa, haciéndose eco de los interrogantes y la conmoción de la opinión pública, exigió entonces detalles y circunstancias sobre la muerte de los militares, frente a la versión oficial, que se limitaba a señalar que fueron «murieron en combate».
El diario nacional Le Monde, que citó fuentes militares, mencionó entonces y por primera vez graves deficiencias en el desarrollo de la operación.
Estas deficiencias se referían a la preparación de la operación, como a los escasos medios de que dispondrían las tropas en el terreno.
La semana pasada, el semanario Marianne dio cuenta en un artículo de «La gran miseria del ejército francés en Afganistán», señalando, a modo de ejemplo, que los soldados debían «romper la alcancía» para equiparse antes de partir en operaciones.
Esto, cuando diversas voces tanto de la mayoría como de la oposición de izquierdas comienzan ahora a cuestionarse sobre la estrategia francesa y la de la OTAN y evocan el riesgo de caer en un «atolladero».
En una carta enviada a los responsables socialistas, el jefe del Estado señaló que esperaba «un debate constructivo en el Parlamento» a este respecto.
Los socialistas anunciaron que pedirán clarificar «los objetivos, los medios y la duración» de la presencia militar francesa en Afganistán y votarán contra el mantenimiento de las tropas en ese país.
El dispositivo militar francés en Afganistán se compone de unos 3.000 soldados en el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN y la operación Enduring Force (OEF), bajo mando estadounidense.