Acusada de haber incumplido sus obligaciones de salvamento en el mar, Malta pedirá el martes en Luxemburgo a sus socios de la Unión Europea que compartan la recepción de inmigrantes salvados en alta mar, una propuesta que provoca escepticismo entre los ministros europeos del Interior.
Desde mediados de mayo se señalaron varios naufragios dramáticos de embarcaciones repletas entre Libia y Malta y varias decenas de inmigrantes clandestinos murieron intentando llegar a Europa.
Es en esta zona en la que Malta fue acusada de no haber prestado auxilio a clandestinos aferrados a una jaula de cría de atunes bajo pretexto de que se encontraban en aguas libias.
Estimándose injustamente acusado, el ministro maltés del Interior, Tonio Borg, propondrá el martes a sus homólogos europeos nuevas reglas para compartir el peso de la recepción de los ilegales.
Borg quiere que «todos los miembros de la UE sean colectivamente responsables de la recepción de inmigrantes salvados fuera de las zonas marítimas bajo responsabilidad de los países de la Unión en los casos en los que los países responsables de la zona de salvamiento se nieguen a recibirlos».
Esta propuesta apunta a Libia, desde donde parten numerosas embarcaciones con inmigrantes y que rechaza recibirlos cuando son salvados por barcos extranjeros en la zona de búsqueda y de rescate libia.
Según Borg, cada país debería «comprometerse a recibir inmigrantes en proporción de su población».
«Malta no puede ser responsable de toda la frontera sur de Europa», afirmó.
Si los ministros de los 27 coincidirán una vez más en que la inmigración es un problema europeo y recordarán la obligación de salvar personas en peligro, es poco probable que la idea maltesa sea apoyada por los grandes países, como Alemania, el Reino Unido o Francia.
«Esta cuestión del ’reparto de la carga’ siempre ha sido difícil», subrayó un diplomático, al recordar que la UE discute sin éxito sobre el tema desde los años 90, cuando Alemania debió enfrentar sin ayuda un aluvión de refugiados provocado por la guerra de Bosnia.
«Es difícil ver cómo el reparto de la carga va a resolver el problema. Esto puede tener también un efecto de atracción», juzgó otro diplomático para el que «lo mejor es trabajar con los países del norte de Africa».
Sin embargo, la aclaración de las responsabilidades sobre los ilegales salvador en el mar es necesaria porque la agencia europea de control de fronteras FRONTEX espera lanzar una misión el 20 de junio en el Mediterráneo con la participación de cinco países (Grecia, Francia, Alemania, Malta e Italia).
Pero las tareas de FRONTEX se ven amenazadas por la falta de medios, y el comisario europeo de Inmigración, Franco Frattini, volvió a acusar recientemente a los Estados miembros de haberse comprometido con la agencia sólo en los papeles y no poner a disposición de la agencia los barcos y aviones prometidos para las patrullas.