Dean tocó tierra


Efectos. A pesar de haber bajado de intensidad, el huracán Dean provocó daños en la infraestructura de Chetumal.

El huracán Dean impactó la madrugada de hoy las costas de la pení­nsula mexicana de Yucatán (este) y a su paso por tierra firme disminuyó su fuerza de 5 –la más alta categorí­a en la escala Saffir Simpson– a 3, dejando intensas lluvias y caí­das de árboles y postes.


Las autoridades meteorológicas y del gobierno de Quintana Roo, Estado por donde ingresó a tierra Dean, establecieron el impacto del ojo de huracán a las 03h30 (08h30 GMT) en la zona del Majahual, en Puerto Bravo, de escasa densidad poblacional y que fue evacuada con horas de anticipación.

Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, a las 07h00 (12h00 GMT) Dean disminuyó su fuerza a categorí­a 3 con vientos sostenidos de 205 km por hora.

Según el Servicio Meteorológico de México (SMN), el radio del ojo del huracán es de 37 km y sus bandas se extienden hasta 400 km desde el centro, por lo que toda la costa de Quintana Roo se encuentra en «alerta máxima», incluí­do el norte con sus centros turí­sticos de Cancún, Cozumel y la Riviera Maya, la zona más densamente poblada del Estado.

El SMN pronostica que, por su alta velocidad de desplazamiento, el ojo de Dean estará atravesando la pení­nsula de Yucatán en un espacio de 12 horas.

Chetumal, la capital de Quintana Roo con 450.000 habitantes, es azotada por fuertes vientos que arrancan los árboles de raí­z, mientras que vidrios y paredes de los inmuebles son golpeados incesantemente por la lluvia torrencial, según constató la AFP.

Las aguas en la bahí­a de Chetumal se retiraron varios metros de la costa antes de la llegada del fenómeno, pero con la entrada de Dean se reportó un oleaje de 3,5 a 5 metros, con la amenaza de inundar la zona baja de la ciudad, que ya fue desalojada.

El gobernador de Quintana Roo, Felix González, explicó a la emisora Televisa que la corriente eléctrica está totalmente suspendida, si bien las lí­neas telefónicas siguen funcionando y los servicios de emergencia no reportan de momento ví­ctimas, salvo algunos llamados de auxilio.

Cuatro municipios de la porción centro-sur de Quintana Roo, con 80.000 habitantes, se encuentran en la zona de mayor riesgo, y unas 20.000 personas fueron trasladadas a albergues temporales, informaron las autoridades a través de reportes de la radio estatal, que se mantuvo a lo largo de la noche emitiendo alertas y recomendaciones a la población.

La ciudad permanece en toque de queda desde las 21h00 (02h00 GMT) y está prohibida la venta de alcohol, además de que es vigilada por 2.000 efectivos del Ejército y la Armada y por unos 600 policí­as federales, informaron a la AFP las autoridades.

La «alerta máxima» por el paso de Dean se mantiene en toda la zona costera de la pení­nsula de Yucatán, mientras que los Estados del Pací­fico, desde Campeche (este) hasta Tamaulipas (norte) se mantienen en «alerta preventiva», según los reportes del SMN.

Los Estados de Chiapas, Tabasco (sureste) y Oaxaca, azotados por intensas precipitaciones en 2005 por el paso del huracán Stan, se mantienen atentos al fenómeno meteorológico que podrí­a desencadenar precipitaciones.

En Belice, importantes daños en edificios y tendido eléctrico en particular en los distritos de Corozal y en la isla de San Pedro dejó el huracán Dean, pero no habí­a constancia de que haya producido muertos, informó este martes el coordinador de emergencia nacional, George Lowell.

Dean saldrá al Golfo de México con una categorí­a estimada en 2 en la escala Saffir-Simpson y podrí­a impactar, el miércoles, en Veracruz (este de México), según los pronósticos meteorológicos.

El presidente, Felipe Calderón, que se encuentra en Canadá participando en la cumbre de lí­deres de América del Norte, anunció que volverá a su paí­s antes de lo previsto, y que espera estar este martes en Yucatán.

En 2005, el huracán Wilma, caracterizado por sus intensidad y errático y lento movimiento, devastó la zona norte del estado de Quintana Roo.

20.000 personas fueron trasladadas a albergues temporales en Quintana Roo.