Dean se degrada


Debilitamiento. Foto satelital de Dean, convertido en depresión.

El huracán Dean dejó a su paso por el Caribe y México 21 muertos, y convertido ya en depresión tropical recorrí­a hoy con intensas precipitaciones el centro, sur y este mexicano, lo que hace temer que se desborden rí­os en varias regiones.


Dean dejó nueve muertos en Haití­, cuatro en Jamaica, dos en República Dominicana, dos en Martinica y cuatro en México.

El gobernador de Hidalgo (centro), Miguel Osorio, informó hoy que las intensas lluvias de Dean «provocaron la muerte de dos personas por el deslave de un cerro que cubrió su casa».

El miércoles, en Puebla (centro), estado vecino de Hidalgo, un hombre murió aplastado por una barda que se vino abajo por los intensos vientos de Dean, ya convertido en depresión tropical.

Otro hombre fue ví­ctima indirecta ya que resultó electrocutado cuando se encontraba en el techo de su casa justo en el momento en que los vientos de Dean azotaban el estado de Veracruz (este).

Los reportes del Servicio Meteorológico mexicano (SMN) ubicaron este jueves a Dean, debilitado ya a depresión tropical, en la zona central, sur y este de México.

«Estamos todaví­a pendientes porque Dean sigue cubriendo toda la República Mexicana y siguen cayendo intensas precipitaciones», dijo Fidel Herrera, gobernador de Veracruz, este jueves a la emisora Televisa.

Numerosas viviendas cercanas a la zona costera o en las riveras de los rí­os de Veracruz eran amenazadas por inundaciones a medida que las precipitaciones aumentaban el nivel de las aguas, mientras que los cultivos de naranja y plátano de comunidades agrí­colas se perdieron por completo.

El gobierno del estado de Puebla, vecino de Veracruz, trasladó el miércoles a más de 3 mil 500 personas de 17 municipios a albergues temporales en prevención de inundaciones y deslaves.

En Hidalgo, varias localidades se han visto afectadas por el desbordamiento de rí­os y presas que obligaron al traslado de más de 10 mil personas a albergues, informó el gobierno local.

En Tulancingo (Hidalgo) se desbordó la presa La Esperanza, y los rí­os El Chico y San Lorenzo «salieron de sus cauces», lo que provocó la inundación de amplios sectores, mientras que en otros poblados se informó de severos daños en hospitales y espacios agrí­colas y el cierre de ví­as de comunicación.

En los estados afectados, incluido Campeche y Quintana Roo, en la pení­nsula de Yucatán (este), punto de entrada de Dean el martes, un número aún no determinado de viviendas quedaron parcial o completamente destruidas.

La mayorí­a de estas viviendas, propiedad de campesinos de escasos recursos, estaban construidas con materiales frágiles, como paredes de madera o cartón y techos de paja, por lo que fueron fácil presa de los vientos.

«La afectación en vivienda es muy severa en todo el estado, una enorme cantidad de techos fueron arrancados», relató el gobernador de Veracruz.

La Ciudad del Carmen, localidad de Campeche erigida entre el mar y una laguna, sufrió importantes inundaciones que afectaron a cientos de casas, mientras que la zona baja de Chetumal, capital de Quintana Roo, se vio anegada por el agua de la bahí­a.

El paso del huracán por las costas de Campeche, la zona mexicana de mayor producción petrolera, obligó al cierre de 407 pozos, lo que ocasionó que México se perdiera de ingresar 150 millones de dólares diarios, según informes oficiales.

La tarde del miércoles Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que iba a iniciar el retorno del personal a las plataformas de producción que fueron cerradas antes de la llegada de Dean.