El día de ayer me encontré en uno de los matutinos la noticia de que la diputada Anabella de León tiene la inquietud de que se le otorgue una pensión vitalicia de Q5 mil mensuales a la cantante Alicia Azurdia por haber puesto en alto el nombre de Guatemala.
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Y que bueno, aplaudo la moción, y más aún cuando la congresista dice que el Legislativo debe valorar al artista nacional, claro que, espero que esa no sea una iniciativa que persiga tan sólo un reconocimiento, sino que vaya más allá, que sea un proyecto plural.
Y es que claro, así como la música de la señora Azurdia, y de otros como Roberto Rey y Gloria Marina, por citar a algunos que engrandecieron el nombre de Guatemala como dijo de León, hay muchos otros nombres de artistas guatemaltecos que merecen ser reconocidos y a quienes debe de otorgárseles una pensión como ésta.
Pongo el ejemplo de Luz Méndez de la Vega, Margarita Carrera, Isabel de los íngeles Ruano y Julio Fausto Aguilera, todos ellos además Premio Nacional de Literatura, mencionando a algunos de los grandes de las letras.
Sin olvidar por supuesto a Bitty Herrera, Javier Pacheco, María Teresa Martínez y Roberto Díaz Gomar, hombres y mujeres de teatro.
Tampoco puedo pasar por alto a Efraín Recinos, Arnoldo Ramírez Amaya y Juan Sisay en la plástica, y al músico Joaquín Orellana, maestro de maestros, en fin.
La idea como tal me parece buena, ya es tiempo que los Congresistas piensen un poco en el tema de la cultura, por cierto ahí tienen pendiente aprobar la Ley de Cine, que no sólo beneficiaría a quienes se desenvuelven en ese campo, sino también a todos los y las guatemaltecas que tendríamos la oportunidad de apreciar su trabajo en la comodidad de una sala de cine.
En el tema de la cultura hay mucha tela que cortar, muchas normas, leyes y problemas que solucionar y muchas y muchos valores que reconocer.
Que si hay otros problemas más urgentes que resolver, como la seguridad, la educación, los migrantes, los archivos militares… que si las arcas nacionales están vacías? Si los funcionarios públicos fueran más honrados, si la administración de los ministerios fuera más ordenada, seguro habría fondos para eso y más.
Por eso celebro que el Gobierno le haya otorgado al cineasta Julio Hernández los fondos que le faltaban para concluir el largometraje que realiza, y si los diputados van a entrarle al tema cultural, enhorabuena, pero sin que nadie, los citados y los que no alcancé a escribir, pero que también han engrandecido a Guate y que son muchos, se queden sin reconocimiento.