De la bicicleta al avión privado


Las bicicletas, fueron un tesoro y algo muy caracterí¬stico de la China, aunque ahora ya no forman parte del interés de los coleccionistas.  FOTO LA HORA: archivo

Hace 30 años una bicicleta era un tesoro en China, pero ahora algunos empresarios coleccionan aviones privados o automóviles deportivos, aunque los «golden boys» chinos siguen siendo más austeros que sus equivalentes occidentales.


Los aviones privados o automóvles deportivos son ahora muy apreciados por algunos empresarios coleccionistas.  FOTO LA HORA: archivo

«La cultura del ocio entra en las costumbres. Hay una clase de emprendedores que, orgullosos de sus logros, ya no tienen miedo a mostrarse», estimó bajo condición de anonimato un responsable del grupo BluInc, que publica 8 revistas de lujo.

Efectivamente, las personas adineradas en China «están mucho más seguras de sí­ mismas», revela Ruppert Hoogewert, autor de la lista Hurun de las grandes fortunas de China.

«Pagan cada vez más impuestos, dan trabajo a cada vez más personas y el 15% de ellos tienen cargos en instancias polí­ticas nacionales», explica.

Pero, fundamentalmente, «su estilo de vida no es opulento».

«No hay que creer en el mito del playboy adinerado. En Europa o Estados Unidos muchos «hijos de papá» llevan vidas extravagantes. Pero en China todaví­a son la primera generación y tienen un estilo de vida discreto», añade Hoogewerf.

Por lo tanto, estos hombres de negocios discretos desarrollan el gusto por el lujo que no se priva a la hora de seleccionarlos como clientela potencial.

«Nuestra revista sobre barcos tiene una tirada de 35.000 ejemplares y la publicación sobre Rolls Royce una tirada 10.000 en China y Hong Kong», indica BluInc.

«El dinero está ahí­. Contribuimos a la educación y a la aceleración de ciertos sectores como la aviación privada», explica el responsable.

El grupo lleva cada año a una decena de personas a Cannes y a Mónaco para que descubran estos selectos caprichos.

El progreso del sector es tí­mido, pero lo suficientemente prometedor como para que el constructor italiano de yates de lujo Azimut haya abierto una filial local en abril.

Desde el punto de vista aeronáutico, los mayores constructores como Dessault, Gulstream o Embraer han enviado este año sus aparatos a Macao, donde BluInc habí­a reunido a 100 grandes fortunas de China y Hong Kong. Los aparatos que suscitan mayor interés cuestan entre 40 y 60 millones de dólares.

Al principio, esta reunión se celebraba en la propiedad del fundador del grupo de climatizadores no eléctricos Broad Air conditionning, Zhang Yue.

Thierry Lauratet, de Aden Services (restauración a domicilio) cuenta una de esas reuniones celebrada en casa de un multimillonario –al que no ha querido mencionar– en Changsha, en el centro de China.

«Cóctel, cena de gala y conferencias. Todo sobre aviones pequeños», decí­a.

Los invitados eran trasladados en jets privados desde diferentes ciudades de China.

«El chef era francés, la cocina occidental con un toque asiático y la cena tení­a lugar en un mini (castillo de) Versailles», añadí­a.

La fiesta, organizada primero para 50 personas y el segundo año para 120, es una gigantesca operación de promoción del lujo. Puros, champán, coñacs y marcas de coches de lujo organizan sesiones de degustación o de prueba.

Según la prensa china, Zhang Yue, que tiene cerca de 2.000 empleados, posee cinco jets privados, tres coches de muy alta gama y ha plagado sus sedes industriales de esculturas: desde Confucio a Deng Ziaoping, pasando por Martin Luther King y Coco Chanel.

La primera lista Hurun publicó en 1999 los 50 nombres con fortunas superiores a los 6 millones de dólares y la última edición da parte de 1.000 personas que tienen más de 100 millones de dólares.