De Frente con el Presidente: gobernar desde la pantalla –I–


Ramiro-MacDonald-2013

Los especialistas en comunicación política, saben perfectamente bien, cuál es el concepto de “gobernar en pantalla”. Es una modalidad que han asumido los presidentes latinoamericanos, en los últimos años, para utilizar los medios informativos (en especial la televisión) y gobernar mediáticamente, logrando conseguir el efecto de meterse en las casas de los ciudadanos a la hora de mayores audiencias, en el momento en que la gente del pueblo ve sus programas favoritos o escuchan por la radio (llamadas hora pico).

Ramiro Mac Donald


El presidente Pérez no es la excepción. Desde el pasado 4 de junio,  inauguró su programa “De Frente con el Presidente”. El nombre es muy sugerente, porque despierta varios significados connotativos. “De frente”, en el ámbito conversacional, es de cerca; frente a frente, es coloquial, es amistoso e implica también franqueza. Quien habla de frente, no se esconde.  Lo opuesto, es hablar por detrás. Los cobardes hablan detrás de las personas. Los audaces, hablan de frente, no tienen miedo a presentarse ante la gente, en este caso ante la opinión pública, frente a las cámaras.
 
La otra connotación es 100 % militar: “…de frente, marchen…” Esta frase es una orden que implica el concepto de ir hacia adelante, bien formaditos, con el paso al unísono, haciendo fila y sin salirse del orden. Marchando, pues, como soldados. ¿Eso es lo que quiere el Presidente, que todos marchemos al compás de sus órdenes? ¿Se habrá dado cuenta Otto Pérez o fue inconsciente dicha elección?

Desde una connotación política. Los buenos políticos que hablan de frente, no tienen nada que esconder. Es volver a la tradición, como eran antes los viejos zorros de la política. Puede dar a entender, también, una política de apertura; da la sensación de estar abierto al diálogo.  En el plano de la forma comunicativa (en el “cómo”) el mandatario presentó  una imagen de frescura al hablarle a la cámara…y de paso, hacer creerle al espectador, que le está hablando a cada uno de los que componen la audiencia. El presidente Pérez, sentado cómodamente en un elegante despacho, con una discreta lámpara que alumbraba sus palabras y gestos parsimoniosos, se dirigió a la audiencia cara a cara, para convertirse en el anfitrión de un programa de TV, en su “show” televisado, bien pre y post-producido. Daba la sensación de no estar leyendo, sino comunicándose.  Además, con una ventaja: sin impertinentes periodistas que le preguntaran “temas” delicados  o incómodos, puesto que el programa “De Frente”, tiene un guión estructurado y en realidad es un monólogo de quien, frente a la cámara, hace un abordaje  de los temas que él privilegia… y olvidar los que no desea tratar, obviamente.

Es indiscutible que, si en algo se diferencian sustancialmente,  Álvaro Colom (anterior presidente) y Otto Pérez (actual mandatario) es en su capacidad oratoria, en la enorme facilidad de palabra del segundo. Pero, el pasado inquilino del Palacio Nacional fue el que inició la modalidad de gobernar desde la Radio TGW, con la connotación de ser el medio de los pobres, para las masas. Ahora, Pérez le sigue con la idea de gobernar desde la pantalla de los canales, aunque después el mismo programa de televisión está siendo retransmitido por las cadenas principales de estaciones radiofónicas. ¿Qué dirán las pequeñas radios locales de todo el país o las cientos de televisoras que hay en Guatemala a lo largo y a lo ancho del territorio, si a ellos no se les da parte de este pastel propagandístico? ¿Cuánto nos costará, a los que pagamos impuestos, las transmisiones de este programa que busca ser semanal en las cadenas de estaciones de radio y en la televisión abierta? Seguramente, varios millones de quetzales… que por cierto, podrían ser mejor invertidos en otros menesteres. Continuaremos.