Irán dispone de dos semanas para responder seriamente a la oferta internacional para suspender su programa nuclear o se enfrentará a «medidas punitivas», advirtió hoy la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice.
De camino a los Emiratos írabes Unidos hoy, Rice intentaba aumentar la presión sobre Teherán tras enviar al número tres del Departamento de Estado, William Burns, a Suiza para entrevistarse el pasado sábado con el negociador nuclear iraní, Said Jalili.
Hasta el sábado, Estados Unidos había exigido que Irán detuviese su proceso de enriquecimiento de uranio para sentarse en la mesa de negociaciones multilaterales con la república islámica.
La reunión del sábado en Ginebra supuso «un mensaje muy fuerte a los iraníes, en el sentido de que no pueden quedarse parados (…) y que tienen que tomar una decisión», dijo Rice a la prensa en su vuelo rumbo a Abu Dhabi.
«Veremos lo que Irán hace dentro de dos semanas. Pero creo que el proceso diplomático se ha reanimado», añadió.
Jalili y el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, el español Javier Solana, calificaron sus conversaciones del sábado de «constructivas».
Sin embargo, Solana lamentó que Teherán no diera una respuesta definitiva a los incentivos propuestos por las potencias internacionales a cambio de que la república islámica abandone su programa nuclear.
Solana le dio a Irán dos semanas más para responder a la oferta de las potencias implicadas en las negociaciones (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania).
Las seis potencias propusieron a Irán un período de negociaciones previas, durante el cual Teherán se comprometería a no utilizar más centrifugadoras para enriquecer uranio. A cambio, la comunidad internacional se abstendría de adoptar nuevas sanciones.
«Si no hay una respuesta seria en dos semanas siempre tendremos la posibilidad de explorar la pista de Nueva York», advirtió Rice en referencia al Consejo de Seguridad de la ONU, que podría decretar una cuarta tanda de sanciones contra Irán.
Rice dijo no esperar «una acción inminente», ya que agosto es un mes de menor actividad política por las vacaciones de verano (boreal), pero que espera comenzar a trabajar después en una nueva ronda de «medidas punitivas».
Rice, de viaje a Emiratos írabes Unidos (EAU) para discutir sobre las cuestiones de Irán y de Oriente Medio, dijo que su país considerará otras medidas unilaterales para poner en aprietos las instituciones financieras iraníes.
La secretaria de Estado dejó claro que Burns no volverá a negociar con los iraníes dentro de dos semanas.
Refiriéndose a la posibilidad de abrir una oficina de intereses estadounidense en Teherán, contemplada la semana pasada por el canciller iraní, Rice dijo que el objetivo sería mejorar los contactos de Estados Unidos con el pueblo iraní.
«Ya tenemos una oficina de intereses en Cuba, por lo que no interpretaría eso como un deshielo en las relaciones», declaró.
Estados Unidos e Irán no mantienen relaciones diplomáticas desde 1980, a raíz del secuestro de diplomáticos en la embajada norteamericana de Teherán.