Carlos González, Coordinador de la Escuela de Medicina de la Universidad Mariano Gálvez (UMG) de Quetzaltenango, en coordinación con el Observatorio de Salud Reproductiva (OSAR) y la Red de las Organizaciones de Mujeres Indígenas para la Salud Sexual y Reproductiva (REDMISAR), realizaron la presentación para periodistas denominada Los altos índices de desnutrición en la población indígena y su impacto en la reproducción.
Guatemala es un país en que la población indígena constituye el 48 por ciento, se ubican predominantemente en el área rural y es afectada por las condiciones de pobreza y extrema pobreza, características que la sitúa en condiciones de vulnerabilidad ante la desnutrición, informó el profesional de las ciencias médicas.
Según González, la discriminación étnica y cultural, la marginación socioeconómica y política; la desigualdad en el acceso a la tierra comunitaria, son algunas de las causas de la desnutrición de la población indígena en Quetzaltenango.
Las mujeres en edad reproductiva tienen necesidades diferentes debido a la menstruación, ya que provoca pérdida regular de hierro y otros nutrientes, por lo tanto hace que sean más propensas a la anemia en comparación con los hombres, sobre todo durante el embarazo y la lactancia.
Las cargas de trabajo en el hogar y en otros ámbitos, aumenta las necesidades de energía nutricional y otras vitaminas para las mujeres, expresó González.
Durante el parto la madre pierde sangre y necesita nutrientes adicionales para regenerar lo perdido, asimismo la lactancia conlleva la necesidad de más sustentos y provoca pérdida de peso, extremos considerados desde el punto de vista médico, como altos.