Damnificados de la región sur de Perú acatarán un día de duelo y protesta popular mañana, al cumplirse un año del devastador terremoto de 7,9 grados Richter que dejó en escombros la ciudad de Pisco y afectó gravemente a otras ciudades.
Las marchas se desarrollarán en Pisco -epicentro del sismo-, Ica y Chincha, que forman parte de la región Ica, como reflejo de la cólera y malestar de sus pobladores que critican duramente al gobierno del presidente Alan García por la lentitud en las labores de reconstrucción.
A un año del terremoto aún no concluyó la recogida de escombros y muchos pobladores que lo perdieron todo siguen viviendo en carpas, dijo Teódulo Hernández, líder del Comité de Lucha Civil de Pisco.
«Por eso mañana será un día de dolor y de protesta porque no podemos seguir soportando la desatención del gobierno y de las autoridades locales», añadió.
El dirigente se quejó de que el último fin de semana una entidad estatal repartió entre los damnificados ropa usada «en mal estado y con huecos», pero que los pobladores «la rechazaron y quemaron en señal de protesta y exigiendo respeto a su dignidad». El gobierno habla de «fantasías y está tratando de maquillar las cosas a última hora», dijo Hernández al referirse a una campaña mediática por radio y televisión que señala que hasta ahora el gobierno invirtió 1.123 millones de soles (unos 387 millones de dólares) en reconstrucción.
Sin embargo, Erasmo Huamán, del Frente de Defensa de Pisco, se preguntó: «Â¿Dónde están las obras realizadas si es cierta esa inversión? Porque acá hay miles de personas que viven en carpas».