España cumplió los pronósticos y goleó a Nueva Zelanda por 5-0, ayer en Rustenburgo, en su debut en la Copa de las Confederaciones sudafricana, con tres goles de Fernando Torres, sumando su 33º partido invicto y su 13ª victoria consecutiva.
Este triunfo, ante una selección neozelandesa que había complicado las cosas a Italia en un amistoso esta semana al perder sólo por 4-3″, confirma el buen estado del equipo español, primero del ranking de la FIFA y favorito junto a Brasil para ganar la Copa de las Confederaciones.
«Hemos hecho lo que teníamos que hacer. A los 24 minutos ya ganábamos por 4-0 y en el segundo tiempo hemos bajado el ritmo. El jugador administra el esfuerzo», analizó el entrenador ibérico Vicente del Bosque.
La Roja lidera con esta goleada el Grupo A, con tres puntos, seguido de Sudáfrica e Irak, que empataron (0-0) este domingo en Johannesburgo, con una unidad, y Nueva Zelanda, que tiene cero.
España, que ya ganaba por 4-0 en el minuto 24, encauzó muy pronto la victoria gracias a Torres.
«Estos goles fueron marcados por todo el equipo. Es un premio para todo el equipo. Después de tanto sufrimiento, ahora toca disfrutar. Y voy a seguir intentando hacer historia (respecto a sus goles con la selección)», afirmó el Niño.
El primer tanto, marcado por Fernando Torres, llegó en el minuto 6, en una jugada en que el delantero del Liverpool recibió un pase dentro del área de Cesc Fábregas.
Ocho minutos después, el delantero español conseguiría su segundo tanto al rematar cerca de la portería un centro desde la izquierda de David Villa.
La tripleta del delantero madrileño no tardaría en llegar, al rematar de cabeza, en el minuto 17, un centro desde la izquierda del lateral Joan Capdevila.
Esos tres goles dejaban más que satisfechos a los muchos aficionados sudafricanos, seguidores del Liverpool, que habían acudido a animar al «Niño» con pancartas como «We love Torres» o «Torres you will never walk alone» (nunca caminarás solo, en referencia al lema del equipo inglés).
Torres se coloca con este «hat-trick» en el séptimo puesto de la clasificación de goleadores de la historia de la selección, con 22 dianas, a una del mítico Alfredo Di Stéfano.
Riera pudo marcar en el minuto 22, pero Moss realizó una gran parada, y sería Fábregas el autor del cuarto, al rematar desde cerca en el 24 otro centro de Capdevila.
Ante el vendaval que se le venía encima, el técnico neozelandés Ricki Herbert decidió quitar a un delantero en el minuto 27, Jeremy Brockie, para dar entrada a un centrocampista defensivo, Jeremy Christie.
«Durante los primeros 25 minutos estuvimos muy nerviosos. Jugamos muy individualistas, cometimos errores y recibimos el castigo, pero confío en recuperarnos contra Sudáfrica (próximo rival)», afirmó el DT kiwi.
A partir del cuarto gol, España bajó el ritmo y llegó al descanso con ese resultado, dejando incluso a Nueva Zelanda acercarse con peligro en un par de ocasiones.
Pero nada más empezar la segunda parte, Villa marcó en el 48 el quinto tanto, tras un pase de Torres desde la derecha, que se tragó el defensa Andy Boyens, en un fallo clamoroso, y el delantero asturiano remató a bocajarro.
Con este tanto, Villa empata en la segunda posición de goleadores de la historia de la selección con Fernando Hierro (ambos con 29), detrás de Raúl González (44).
Tras este festín goleador, la selección española juega su próximo partido el miércoles en Bloemfontein contra Irak, y tres días después en la misma ciudad frente a Sudáfrica.