Decenas de aficionados al futbol en Egipto murieron apuñalados o asfixiados cuando estaban atrapados en un corredor largo y angosto tratando de huir de rivales armados con cuchillos, porras y piedras, dijeron hoy testigos, en el peor incidente de violencia en este deporte en el país.
Al menos 74 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas al término del partido de ayer, cuando seguidores del equipo local, Al Masry, furiosos, invadieron la cancha y provocaron enfrentamientos y una estampida, sin que interviniera la Policía antidisturbios.
El primer ministro Kamal el-Ganzouri anunció en una sesión de emergencia del parlamento la disolución de la junta directiva de la Federación Egipcia de Futbol. Ordenó a sus miembros que declaren ante los fiscales sobre la violencia. Añadió que renunciaron el gobernador de la provincia de Port Said y el jefe de la Policía local.
Varios legisladores dijeron que la inacción policial fue intencional, con el objeto de incrementar la inseguridad que reina en el país desde la caída de Hosni Mubarak hace casi un año.
Ahmed Ghaffar, uno de los aficionados del equipo visitante Al Ahly, dijo que «contingentes de personas» quedaron atrapadas cuando intentaban escapar, «lo que causó que muchas murieran asfixiadas en el estrecho corredor».
«Las personas estaban pegadas unas con las otras debido a que no había otra salida», dijo Ghaffar en un mensaje que difundió hoy en Twitter.
«Estábamos en la disyuntiva de las puertas cerradas y la muerte que nos perseguía», afirmó.
Este incidente de violencia relacionada con el futbol registró el número más alto de víctimas fatales a nivel mundial desde 1996.
Un jugador dijo que «parecía una guerra».
Hoy por la mañana, decenas de manifestantes furiosos cerraron la Plaza Tahrir de El Cairo, epicentro de la revuelta popular que devino en el derrocamiento de Mubarak.
Otros inconformes cerraron la calle frente al edificio de la televisora estatal en el centro de El Cairo antes de las marchas previstas para esta jornada hasta el Ministerio del Interior a fin de denunciar a la fuerza policial.
Un aficionado de Al-Masry, Mohammed Mosleh, difundió en Facebook su relato sobre el incidente. dijo que «rufianes armados» estaban a su lado en el estadio y advirtió una débil presencia policial.
«Lo ocurrido es increíble», apuntó. «Se suponía que estaríamos celebrando, no estar matando. Derrotamos a Al-Ahly, algo que sólo he visto dos veces en mi vida. Toda la gente estaba feliz. Nadie esperaba esto», afirmó.
Piden cuentas
El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, le pidió a la asociación egipcia de futbol que rinda cuentas por los incidentes en un estadio tras un partido de futbol que dejó al menos 74 muertos.
En el peor acto de violencia en el futbol desde 1996, los hinchas murieron acuchillados, aplastados o asfixiados en una estampida tras el partido de ayer entre Al-Masry contra Al-Ahly en el puerto mediterráneo de Port Said.
«Entiendo el asombro y el enojo del país porque haya sucedido un desastre de tal magnitud», escribió Blatter al presidente de la asociación egipcia, Samir Zaher. «Hoy es un día de luto para el futbol y tenemos que tomar medidas para asegurarnos que nunca vuelva a suceder una catástrofe así. El futbol es un ente del bien, y no podemos permitir que se aprovechen los que desean el mal».
«Como los discutimos esta mañana por teléfono, espero un informe suyo sobre las circunstancias de esta tragedia».
Muchos egipcios acusan a la Policía y la milicia por no intervenir para detener el caso en Port Said.
La batalla campal comenzó cuando los hinchas de Al-Masry entraron a la cancha luego del sorpresivo triunfo 3-1 sobre Al-Ahly. Los fanáticos de Al-Masry, armado con cuchillos, palos y piedras, persiguieron a los hinchas y jugadores del equipo contrario, que corrieron hacia las salidas y las gradas para escapar, según los testigos.
«Como siempre, la FIFA los respalda en este momento tan difícil y está lista para darles cualquier ayuda que necesiten», escribió Blatter a la asociación egipcia.
El Ministerio del Interior egipcio dijo que 74 personas murieron y 248 resultaron heridas.
El primer ministro egipcio, Kamal el-Ganzouri, anunció hoy la disolución de la junta directiva de la asociación egipcia de futbol y dijo que sus miembros tendrán que declarar ante la fiscalía sobre el incidente de ayer.