¿CUíL DEMOCRACIA Y CUíL MORAL?


En estos dí­as se trabaja y discute sobre una reforma tributaria que desea hacer el Gobierno de la Solidaridad. Se le hace oposición diciendo que afecta al Pueblo, y el Gobierno perjura que no será así­, sino solo afectará a los productores de riquezas exacerbadas, porque eso es lo moral.

Santiago Villanueva Gudiel, svillanuevagudiel@hotmail.com

Los representantes de esas riquezas con algunas gentes producen en Campos Pagados su oposición a esa Ley de Reforma Tributaria y, en especial, a la Telefoní­a Móvil, diciendo «Que es el pueblo el que no quiere la tributación». La Democracia ciertamente es la libre determinación de los pueblos, por medio de la libertad de expresión; y no la de los sectores de poder económico que presentan «su democracia» en campos pagados. La verdadera democracia no se vende no se compra para intereses bastardos; y viene del pueblo y la defiende cuando es necesario hacerlo. Entonces ¿Cuál es la Democracia y cuál la moral de ambos? El quid de la cuestión son LOS CELULARES o telefoní­a móvil, que, que a decir verdad, sus llamadas generan ingresos de «alto y primer impacto», sobre los cuales ya nos habí­amos preguntado: – ¿Cuánto generarán de ganancia a la SAT? ¡Y se despertó el monstruo, coletea, golpea, rasca el piso y se estremece! Todaví­a sucede tal como en los tiempos de los conquistadores que vinieron a cambiar espejitos con nuestros antepasados aborí­genes por el oro a flor de tierra y de las entrañas de las Américas; que los nativos les entregaron a cambio de espejitos portátiles donde miraban «su imagen», pero a través de ellos los hicieron sus esclavos explotándolos, y sin pagar los debidos impuestos a sus riquezas lo que ahora el gobierno de la Solidaridad se propone conseguir moralmente como solución a la economí­a mundial que se atraviesa, y se haga lo justo en las naciones todaví­a esclavizadas por los grupos de poder económico dominantes que las mantiene en el nivel de subdesarrollo. ¿Se llegará por fin algún dí­a a ser verdaderamente librados de los explotadores y no engañados, fascinados, sugestionados, y todaví­a dominados con los espejitos de hoy en la mano como antaño? ¿Honrará el Gobierno de La Solidaridad su propósito y palabra de impedir que se cargue el nuevo impuesto de quince centavos por llamada a los usuarios de la Telefoní­a Móvil? ¿Lo respaldarán los otros dos Poderes del Estado el Legislativo y Judicial, tanto como el tercer poder de las municipalidades, y el ahora cuarto poder de: La Prensa intelectual? Todos en representación de la Democracia y del pueblo de hoy, y como la avanzada de los que en el futuro estén en esos mismos niveles de ejercicio democrático. Que lo moral sea moral, y no la «nueva moral corrupta», incluso la oposición en el Congreso que ya por terquedad sistemática ha cansado; lástima el dinero del pueblo que consumen y sus posturas retardatorias que no son precisamente de un juego de oposición polí­tica, sino solo de interés partidista y machacante. Deberí­a de ejercerse el derecho de desaforo por impedir la subsistencia del pueblo y el desarrollo del Paí­s. Acaso no se dice «Y sino, el pueblo se los demandará». La Alianza Evangélica de Guatemala el respecto de la Reforma Tributaria dijo al Congreso Nacional de la República: -El ser humano es el que está en juego, y la verdad es la que nos interesa. Por ello estamos en contra de la profusa y muy turbia politización que se pretende hacer de los derechos fundamentales defendidos.

Posible y desafortunadamente por razones financieras, la AEG no hizo públicas las bases y argumentos que en su opinión presentó al Honorable Congreso, por esa razón y en el uso del derecho de acceso a la información, le pedimos que las haga públicas puesto que no todo el pueblo es de Internet, como si fueran las tortillas de maí­z.