En conmemoración del Día Internacional de la Lucha Campesina, el Comité de Unidad Campesina (CUC) conmemoró este miércoles 35 años de lucha en el país, recordando que los problemas sociales que originaron su formación aún persisten en el Guatemala.
La organización campesina fue formada el 15 de abril de 1978 y su primera aparición pública fue el 1 de mayo del mismo año; en esa ocasión los hombres y mujeres indígenas integrantes de la entidad, denunciaban las condiciones inhumanas laborales en la Costa Sur, el despojo de tierras así como las violaciones a derechos humanos que se vivían en el campo y la ciudad.
En la década de los 80’s, el CUC junto a organizaciones sindicales, estudiantiles y sectores populares organizaron la primera e histórica huelga en la costa sur, en la que participaron más de 80 mil trabajadores permanentes de ingenios, voluntarios y trabajadores temporales del altiplano.
Esta huelga dio como resultado que el salario mínimo de los trabajadores de los ingenios aumentará de Q1.12 a Q3.20, lo que significó un aumento de casi un 200 por ciento, sin embargo éste aún no cubría las necesidades básicas.
A través de su representación internacional, la organización denunció las constantes violaciones a los derechos humanos y sus líderes participaron en instancias internacionales de derechos de los pueblos originarios como el Consejo Internacional de Tratado Indios (CITI), con presencia en la Organización de Naciones Unidas (ONU).
El CUC señaló que han desarrollado programas de alfabetización para mujeres, han formado y capacitado a cientos de campesinos, además de aportar asistencia técnica a cientos de familias.
La organización señaló que estos y otros logros han sido posibles gracias al esfuerzo de las comunidades organizadas y al apoyo de entidades hermanas y de la solidaridad internacional.
El CUC destacó que cuando denuncia las injusticias del campesinado, sus dirigentes son acusados, perseguidos y encarcelados.
En estos casos, los medios de comunicación en lugar de dar a conocer las causas que originan las protestas, tratan de de hacerlos parecer como delincuentes y buscan, asimismo, buscan que la demás población los tilden de bochincheros y haraganes.
La organización campesina señaló que es necesario construir una fuerza social para transformar la situación en la que vivimos y empezar a generar cambios que sean de beneficio al pueblo.