Cuba y Estados Unidos abren puerta al diálogo


Un ciudadano cubano revisa su motocicleta frente a unos carteles que aluden al bloqueo económico de Estados Unidos hacia Cuba, implantado desde 1962. El presidente estadounidense Barack Obama ordenó que las medidas restrictivas fueran reducidas.

AFP PHOTO/Adalberto Roque» title=»Un ciudadano cubano revisa su motocicleta frente a unos carteles que aluden al bloqueo económico de Estados Unidos hacia Cuba, implantado desde 1962. El presidente estadounidense Barack Obama ordenó que las medidas restrictivas fueran reducidas.

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<p>Cuba y Estados Unidos se abrieron a la posibilidad de un diálogo tras 50 años de confrontación, pero no hay cambios radicales a la vista: ambos adversarios anteponen temas espinosos como el embargo y los derechos humanos para poder avanzar.</p>
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En la primera reacción de La Habana tras la Cumbre de las Américas, donde Cuba centró el debate, Fidel Castro lamentó que el presidente Barack Obama fuera «áspero y evasivo» en un asunto medular para la isla en su relación con Washington, el embargo vigente desde hace 47 años.

«Deseo recordarle un principio ético elemental relacionado con Cuba: cualquier injusticia, cualquier crimen, en cualquier época no tiene excusa alguna para perdurar, el cruel bloqueo contra el pueblo cubano cuesta vidas, cuesta sufrimientos», dijo el ex presidente cubano a Obama, en un texto publicado este lunes en la prensa.

No obstante, el lí­der comunista de 82 años no se refirió a la reciente oferta de su hermano, el presidente Raúl Castro, de discutir con Washington acerca de «todo», incluso de presos polí­ticos o derechos humanos.

Tampoco comentó el sonoro anuncio de un «nuevo comienzo» con Cuba, que lanzó Obama el fin de semana en la Cumbre de Puerto España, donde los presidentes de América Latina pidieron el fin del embargo.

Por primera vez en medio siglo de enfrentamiento, Estados Unidos, en boca del propio presidente y de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, admitió que las polí­ticas mantenidas hacia Cuba fracasaron, aunque -advirtió Obama- no cambiarán «de la noche a la mañana».

Pero acto seguido el mandatario estadounidense dijo esperar «señales», «medidas de reciprocidad» de La Habana, como una liberación de presos polí­ticos -que la oposición cifra en unos 200-, para «ver si podemos hacer progresos».

La Casa Blanca dejó así­ la pelota en el campo cubano. Un error de estrategia y falta de realismo, según Wayne Smith, experto en Cuba y ex jefe de la Sección de Intereses de Washington en La Habana.

«Las sanciones en esta historia son de Estados Unidos contra Cuba, no al revés. Si conozco un poco a los cubanos, sé que no aceptarán condiciones», dijo Smith al diario argentino Página/12.

En ví­speras de la Cumbre, Obama suprimió la prohibición a los viajes de cubanoestadounidenses y el enví­o de remesas a la isla, medidas que Fidel Castro calificó de «positivas» pero «mí­nimas», y nuevamente exigió el fin del «criminal bloqueo», no sin antes recordar que Estados Unidos es el agresor.

Aunque sin el tono hostil de su antecesor George W. Bush, Obama sigue hablando de Cuba como paí­s «no libre», de presos polí­ticos y derechos humanos, algo que irrita a la isla comunista, que estima que su sistema es más justo y democrático que el capitalista, y que reconoce a esos prisioneros como mercenarios del enemigo que atentaron contra el Estado.

Cuando Raúl Castro reiteró su disposición a dialogar, en un encendido discurso en Venezuela previo a la Cumbre, dejó muy claro que «todo lo que quieran discutir, pero en igualdad de condiciones, sin la más mí­nima sombra» a la soberaní­a cubana y a la «autodeterminación».

¿Hasta dónde los reclamos de Washington tocarán la soberaní­a y autodeterminación de los cubanos? El camino está abierto, pero no se vislumbra nada fácil, coinciden analistas y observadores, que aconsejan empezar por temas en que ya hay cooperación, como migración y lucha antidrogas.

«No vamos a ver cambios radicales (aunque) hay señales de que vamos a buscar un nueva relación», opinó Jennifer McCoy, directora del programa de las Américas del Centro Carter.

«Hay un cambio de tono evidente de ambas partes que abre la puerta a un diálogo, aún cuando en el fondo, no se ha cambiado mucho. Cada cual vigila lo que va a hacer el otro», estimó un diplomático extranjero.

Unos están esperanzados en la creciente impopularidad del embargo y la presión latinoamericana para bajar resistencias en Washington. Para hacerlo en La Habana confí­an en el liderazgo de Brasil y en un acercamiento entre Obama y el presidente venezolano, Hugo Chávez, principal aliado de Cuba.

CRONOLOGíA Bloqueo


Enero de 1961: Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas y consulares con Cuba y restringe los viajes de sus ciudadanos a la isla.

– Febrero de 1962: John F. Kennedy impone formalmente el embargo comercial.

– 1963: Entran en vigor restricciones de viaje de estadounidenses a Cuba, tras la crisis de los misiles. Estados Unidos congela todos los bienes de Cuba.

– 1966: El Congreso estadounidense vota la ley que ofrece el derecho de asilo y visa de trabajo a los cubanos que emigran ilegalmente.

– Marzo de 1977: Presidente James Carter elimina las restricciones para viajar a Cuba.

– Septiembre de 1977: Carter abre la Sección de Intereses estadounidenses en La Habana.

– 1982: El presidente Ronald Reagan reinstala limitaciones de viaje a Cuba, a personas que visiten a familiares cercanos y a estadí­as relacionadas con actividades profesionales o académicas.

– 1992: Estados Unidos es condenado por la Asamblea General de ONU por mantener el embargo. El rechazo se reitera desde entonces cada año en las sesiones de ese foro.

– 1996: Se aprueba la ley Helms-Burton para intensificar el embargo.

– Mayo de 2004: El presidente George W. Bush anuncia más lí­mites a los viajes (una vez cada tres años) y a las remesas de dinero de cubanoestadounidenses a la isla, fortalece el apoyo financiero a la disidencia y aumenta la potencia de las emisoras anticastristas que emiten hacia Cuba.

– Octubre de 2004: Cuba anuncia el cese de las transacciones comerciales en dólares.

– Diciembre de 2008: Los paí­ses de América Latina y el Caribe piden el cese del embargo. El Grupo de Rí­o incorpora a Cuba como miembro.

– Marzo de 2009: El Congreso permite a los cubanoestadounidenses viajar una vez al año, eleva la suma que pueden gastar y flexibiliza las restricciones para la venta de comida y medicina.

– Abril de 2009: Obama levanta todas las restricciones para los cubanoestadounidenses de viajar y enviar remesas a la isla.