Cuba sigue al galope


Cuba continuó al galope en el torneo de boxeo de los JJ.OO. al avanzar a semifinales otros dos púgiles, con lo que suman seis los clasificados, mientras que China se consolida como la sorpresa con cuatro competidores en esa instancia.


El ligero Yordenis Ugás, que derrotó al rumano Georgian Popescu, y el minimosca Yampier Hernández, que se deshizo del brasileño Paulo Carvalho, aseguraron la quinta y sexta medallas de bronce para la isla.

Los antillanos, amos y señores del ring olí­mpico desde hace dos décadas, buscarán mañana dos cupos más con Andris Laffita (51) y Emilio Correa (75), en el cierre de los cuartos de final.

Ugás, campeón en el Mundial de Mianyang-2005 y en los Juegos Panamericanos de Rí­o de Janeiro-2007, salió vencedor por 11-7 y disputará el paso a la final el viernes con el francés Daouda Sow, que este martes se deshizo del chino Qing Hu por 9-6.

«Me sentí­ bastante bien y la siguiente pelea debe ser mucho mejor», declaró el púgil, señalando que se encuentra «en buenas condiciones fí­sicas».

Ugás no descartó una final con el ruso Alexey Tishchenko, campeón en Atenas-2004 en 57 kg, quien obtuvo su boleto a semifinales eliminando este martes al colombiano Darley Pérez por 13-5.

«Pienso que se puede dar una final con Tishchenko. Si es así­, voy a dar una buena pelea», aseguró.

Mientras, Hernández triunfó con una tarjeta de 21-6 y el viernes se las verá con el mongol Serdamba Purevdorj, que este martes eliminó al tailandés Amnat Ruenroeng por 5-2.

«Esta medalla tiene una gran importancia en mi carrera, me siento feliz de poder brindarle esta alegrí­a a Cuba», declaró el pegador.

Hernández aseguró que la clave fue «seguir las indicaciones de la esquina», que le «pidió mantener la distancia», y señaló que no conoce a su rival». «No lo conozco, pero ya lo estudiaré para definir la estrategia», dijo.

Los caribeños sólo han sufrido la eliminación de un competidor en cuartos de final, el pluma Idel Torriente que cayó el lunes, mientras que en octavos perdieron al superpesado Robert Alfonso.