Cuba recibió con «satisfacción» su ingreso al Grupo de Río, al considerar que muestra el fracaso de los intentos por aislarla y la nueva situación política de América Latina, según una declaración oficial publicada hoy.
«Cuba acoge con satisfacción la voluntad expresada por los países que integran el Grupo de Río» de que Cuba ingrese a la agrupación, subraya el documento publicado en la prensa local.
Añadió que «hace años, quedaron atrás los tiempos en que se intentó aislar a Cuba», en referencia a la política de Estados Unidos en los años 60, cuyo accionar provocó la salida de la isla de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la ruptura de relaciones con todos los países menos México.
«Hoy se respira en nuestro continente un nuevo ambiente en defensa de los intereses legítimos de los pueblos de América Latina y el Caribe y una nueva voluntad de integración para convertirla, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, en la Patria Grande a que aspiraron nuestros próceres», agregó.
«La ampliación del Grupo de Río, para hacerlo más representativo de la región, es un paso positivo en el camino hacia la plena incorporación a este mecanismo de las naciones caribeñas, con lo cual Cuba está dispuesta a cooperar», dijo la Declaración del Gobierno Revolucionario.
El gobierno manifestó su «gratitud» hacia todas las naciones que promovieron la incorporación de Cuba, sin precisar cuales, aunque el oficial diario Granma dijo que «numerosos países miembros del Grupo de Río habían reiterado, en los últimos años y en diversos eventos» esa voluntad.
El jueves, en Zacatecas, México, el Grupo de Río decidió acoger a Cuba como miembro con pleno de derecho a este mecanismo de concertación política de América Latina y el Caribe creado en 1986.
Con la incorporación de Cuba suman 23 países en el Grupo de Río, único mecanismo de concertación política a nivel regional, creado en diciembre de 1986, derivado del Grupo de Contadora y del Grupo de Apoyo, vinculados al tema de la búsqueda de la paz en Centroamérica.