Cuba rechaza inédito llamado de Bush



Cuba rechazó este miércoles el «intento vano y ridí­culo» de George W. Bush de colocar a los militares cubanos en contra del Gobierno, mediante un inédito llamado de un presidente de Estados Unidos a las armas comandadas por Raúl Castro.

«Usted delira, está delirando, usted está hablando a un ejército libertador, olvida que en Cuba el ejército es el pueblo uniformado», dijo el canciller Felipe Pérez Roque al llamado de Bush, que hasta ahora sólo habí­an hecho anticastristas de Miami.

En un discurso sobre Cuba realizado en el Departamento de Estado, Bush colocó a los militares cubanos en una disyuntiva, que el canciller calificó de «intento vano y ridí­culo de sumar a los militares cubanos» a una transición polí­tica en la isla.

«Cuando los cubanos se levanten para exigir su libertad, la libertad que merecen, ustedes tienen que tomar una decisión: van a defender a un viejo orden desacreditado usando la fuerza contra su propio pueblo o van a abrazar el deseo de su pueblo de un cambio», dijo Bush.

El mandatario les aseguró a los militares, policí­as y oficiales de los servicios de seguridad «cabida» en una Cuba sin Castro, a pesar de que «creyeron alguna vez en la revolución, ahora pueden ver que ha fracasado».

Pero Pérez Roque señaló que Bush «olvida» que los militares y fuerzas de seguridad cubanos «llevan medio siglo derrotando más de 600 planes» de asesinato contra Fidel Castro.

Desde 1959 el ahora convaleciente lí­der Fidel Castro es Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en tanto presidente del Consejo de Estado, como Jefe Supremo de todos los institutos armados del paí­s.

Por su parte, Raúl, quien lo sustituye en el Gobierno desde hace 15 meses por enfermedad, es también el único ministro que las FAR han tenido desde el triunfo de la revolución, y desde 1989 el titular del Interior, el general Abelardo Colomé Ibarra, es un hombre de fidelidad a los dos hermanos Castro.

No existen cifras públicas de los efectivos de las FAR, muy disminuidas después de la desaparición de la Unión Soviética, su principal aliado económico, polí­tico y militar, y el desencadenamiento de una fuerte crisis económica que todaví­a perdura.

Especialistas extranjeros cifran en 200.000 hombres el ejército regular y en varios cientos de miles las tropas de la reserva, trabajadores y estudiantes en edad militar que pueden ser llamados a fila según la ley.

Las Milicias de Tropas Territoriales están integradas por un millón de hombres y mujeres con armas ligeras y artillerí­a, mientras que 3,5 millones de personas están organizadas en más de 60.000 Brigadas de Producción y Defensa que actúan en 1.400 Zonas de Defensa, en que está divido el paí­s.

Se trata de la doctrina militar de «la guerra de todo pueblo», que tiene como filosofí­a la defensa del paí­s por pequeñas unidades muy móviles, que anulen el poder de los grandes y modernos medios de guerra norteamericanos.

Esta proliferación de armas y preparación militar es lo que hace pensar a muchos que un conflicto interno en la isla puede ser muy sangriento y violento.

«Tenenemos que advertir que un escenario como ése no solo significarí­a la ruptura de la estabilidad de Cuba, sino también de la estabilidad de Estados Unidos, pondrí­a en peligro también al pueblo nortamericano, cuyos hijos serí­an enviados a matar y morir en una guerra que durarí­a 100 años, y que no terminarí­a sino con la victoria de nuestro pueblo», dijo Pérez Roque.

En más de cuatro décadas, se han registrado deserciones de soldados y oficiales cubanos, tanto en la isla como en campañas militares en Africa.