Cuba puede enturbiar la cita entre Obama y Latinoamérica


Unos agentes de seguridad custodian las afueras del hotel donde se llevará a cabo la Cumbre de las Américas. FOTO LA HORA: AFP JUAN BARRETO

La quinta cumbre de las Américas que comienza hoy en Trinidad con la aspiración de lanzar un nuevo diálogo entre el norte y sur del continente podrí­a ser escenario de tensiones entre Washington y paí­ses latinoamericanos debido a la cuestión cubana y el papel de la OEA.


Unos botones de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, el mandatario que más despierta el interés de los medios y los trinitenses. FOTO AFP MAURICIO DUEí‘AS

En las últimas horas, Venezuela anunció que vetará, acompañada de otros paí­ses, la declaración final de Puerto España por ser un documento «pobre» y alejado de la realidad polí­tica del continente, por la importancia que concede a la Organización de Estados Americanos (OEA) y por ignorar completamente la cuestión de Cuba.

Los paí­ses latinoamericanos coinciden en que Estados Unidos debe terminar con el embargo impuesto a la isla desde hace más de cuatro décadas pero sólo la izquierda más radical, encabezada por Venezuela desea exigí­rselo al presidente Barack Obama en Puerto España.

«Cuba es un tema importante, su estatus en el continente y la exigencia del fin del bloqueo son temas fundamentales. Se ha hablado de ellos pero no están en la declaración, que es un documento de burócratas», declararon a la AFP fuentes venezolanas encargadas de las negociaciones de la declaración final.

En un gesto de buena voluntad, Obama levantó esta semana las restricciones para los viajes de los cubano-estadounidenses a La Habana así­ como el enví­o de remesas. Este jueves, explicó que esperaba ahora «un gesto» de Cuba, que demostrara que las cosas estaban cambiando en la isla.

Pese a la presión de paí­ses como Venezuela o Nicaragua, la cuestión de Cuba no está presente en la declaración final de la cumbre que será firmada el domingo y debe reunir el consenso de los 34 paí­ses participantes en la reunión.

«Estuve revisando la declaración y empieza diciendo: «Nosotros, presidentes electos democráticamente». ¿Dónde habrá más democracia, en Estados Unidos o en Cuba? Yo no tengo dudas: en Cuba hay más democracia que en Estados Unidos», señaló, provocador, el mandatario venezolano Hugo Chávez el jueves.

A pocas horas del inicio de esta cumbre, los presidentes de Nicaragua, Honduras, Venezuela y Bolivia se reunieron con el mandatario cubano Raúl Castro en el este de Venezuela para garantizarle que acudirán a Trinidad con una posición firme y unida en favor de La Habana.

Más moderados, otros paí­ses latinoamericanos como Brasil o Chile que consideran que es necesario progresivamente reintegrar a Cuba en instancias como la OEA y liberarla del embargo, pero no creen que esta cumbre sea el ámbito adecuado para lanzar una exigencia a Obama.

Para Estados Unidos, serí­a «una lástima» que la cuestión cubana o las tensiones que presidieron la relación entre Estados Unidos y con varios paí­ses latinoamericanos en el pasado desví­en la atención de los temas previstos en Puerto España.

«Nuestro hemisferio tiene que hacer una clara elección: podemos superar nuestros desafí­os comunes de manera conjunta o podemos quedarnos anclados en los viejos debates del pasado. Por el bien de los pueblos debemos elegir el futuro», señaló Obama en un artí­culo publicado ayer en diarios de la región.

Los mandatarios darán inicio a esta quinta cumbre de las Américas el viernes por la tarde en un hotel de Puerto España. La capital de este próspero paí­s del sur del Caribe se convirtió en una fortaleza horas antes del inicio de la cumbre, que supuso un enorme esfuerzo logí­stico para el Estado y un déficit en su presupuesto.

Los 34 mandatarios del continente, que representan 800 millones de personas, tienen una agenda centrada en la prosperidad, la apuesta por una energí­a duradera y limpia y la gobernabilidad democrática.

Las posibles soluciones regionales a la crisis económica mundial también ocuparán un lugar fundamental en las discusiones de los lí­deres de las Américas.

«Años de progreso en combatir la pobreza y la desigualdad ahora están en juego. Estados Unidos está trabajando para promover la prosperidad en el hemisferio impulsando su propia recuperación», garantizó Obama ayer.