Cuba aumentará la «exportación» de fuerza de trabajo calificada ante el despido de 500 mil empleados del Estado, mientras que más de 100 mil personas mostraron interés en la apertura de pequeños negocios, informó la ministra del Trabajo, Margarita González.
Se prevé «el incremento de la exportación de servicios en un grupo de sectores donde el alto nivel de calificación de la fuerza de trabajo permite esto y hay que buscar cómo insertarlos, tanto en el área (América Latina) como en otros países», dijo González la noche del jueves en un programa de televisión dedicado a explicar las medidas económicas.
Cuba tiene unos 50 mil profesionales que laboran en otros países, de ellos 38 mil colaboradores de salud en 77 países, la mayoría en Venezuela, cuyos servicios generan más de 6 mil millones de dólares anuales y representan la primera entrada de divisas, seguida del turismo.
Los trabajadores de la salud despedidos, que no puedan ser reubicados en el mismo sector, serán capacitados para que cumplan «tareas como colaboradores en el exterior», según un documento del ministerio de Salud, al que tuvo acceso la AFP.
Los servicios médicos se mantendrán gratis para países pobres, pero serán vendidos a aquellos «cuya economía lo permita», «con el fin de reducir nuestros gastos y contribuir al desarrollo del Sistema Nacional de Salud», agregó el texto.
González señaló que los «desplazados» tendrán varias alternativas de empleo, como la reubicación en los estatales sectores de educación, industria ligera, agricultura y construcción.
También en el sistema de cooperativas urbanas de producción y servicios que comienza a potenciarse, así como en el trabajo por cuenta propia y las pequeñas y medianas empresas privadas autorizadas.
González precisó que 108.000 personas han concurrido a las oficinas estatales interesados por el trabajo por cuenta propia, de los cuales 46 mil 800 recibieron ya sus licencias, 20.000 están en proceso -que como promedio dura cinco días-, y el resto «fueron orientados», pues acudieron a buscar información.
Actualmente el pequeño sector privado lo forman unas 140.000 pequeños negocios, la mayoría abiertos durante la reforma de los años 90 para encarar la crisis por la desaparición del bloque socialista.