El gobierno de Estados Unidos no ve disposición alguna por parte de Cuba para discutir seriamente la liberación de Alan Gross, dijo ayer una vocera del Departamento de Estado antes de exhortar a La Habana de enviar al contratista actualmente preso a casa como un gesto humanitario.
Neda Brown, vocera del Departamento de Estado, respondía al comentario de un alto diplomático cubano que dijo el pasado miércoles que su país estaba preparado para negociar una solución en el caso y esperaban una respuesta de las autoridades estadounidenses.
Gross trabajaba en un programa de ayuda financiado por Estados Unidos para fortalecer la democracia cuando fue arrestado en 2009 en el aeropuerto José Martí de La Habana. El contratista sostiene que sólo intentaba ofrecer servicio de internet a una pequeña comunidad judía en la isla.
Según Cuba, los programas multimillonarios son un intento de Washington por socavar al gobierno cubano y ha resaltado que Gross traía consigo sofisticado equipo de comunicaciones.
Gross fue sentenciado a 15 años de prisión y perdió su apelación final, por lo que quedó sin más opciones legales.
Previamente, importantes funcionarios del gobierno de Raúl Castro han sacado a relucir el caso de cinco agentes cubanos sentenciados a largos encarcelamientos en Estados Unidos, aunque no han dicho públicamente que quieren hacer un intercambio con el hombre de 63 años, que lleva dos y medio detenido.
«La afirmación del gobierno cubano de que espera una respuesta de Estados Unidos sobre una oferta para negociar la liberación del trabajador de ayuda estadounidense Alan Gross no es cierta», señaló Brown a The Associated Press.
«Siempre hemos estado dispuestos a escuchar un gesto humanitario por parte de Cuba para liberar de inmediato al señor Gross. No hemos visto buena voluntad por parte del gobierno cubano para discutir seriamente una solución al problema», expresó Brown.
Josefina Vidal, ministra de Relaciones Exteriores de Cuba, no ofreció más detalles. Esta fue la primera vez que un funcionario cubano ha dado a entender que se hizo una propuesta específica e indicaba que toca el turno a Washington.