Cuba, que defendía su título en la Copa Mundial de béisbol, no pudo sumar una décima corona consecutiva a su nutrido palmarés después de caer derrotada 6×3 en la final de la 37ª edición, disputada ayer en Taiwán.
A pesar de este inesperado traspié ante un equipo estadounidense compuesto en su mayor parte por jugadores que militan en equipos menores, Cuba continúa siendo la auténtica dominadora de la Copa Mundial, competición a la sombra del Circuito Mundial, con 25 victorias en sus 28 participaciones, incluidas las nueve últimas.
En la anterior edición del veterano torneo, en 2005, los caribeños habían derrotado en la final a Corea del Sur.
Hasta 1996, la Copa Mundial estuvo limitada a jugadores aficionados. Desde entonces, con la eliminación de esta restricción, Cuba había sido el único campeón, encandenando los éxitos en Italia-1998, Taiwán-2001, Cuba-2003 y Holanda-2005.