Cuba emitió en Estados Unidos una airada reacción a la liberación del anticastrista Luis Posada Carriles ayer, señalando que es «de entera responsabilidad de la Casa Blanca», en una declaración enviada en Washington.
«Que el connotado terrorista Posada Carriles se encuentre en libertad y sin cargos legales en su contra, es de la entera responsabilidad de la Casa Blanca, que ha hecho todos los esfuerzos necesarios para proteger al (Osama) Bin Laden de este hemisferio por temor a que pueda hablar y contar toda la historia del vínculo del gobierno de Estados Unidos con sus actividades terroristas», señaló el jefe de la Sección de Intereses cubanos en Washington, Dagoberto Rodríguez Barrera.
La declaración fue enviada a noche luego de que una jueza federal estadounidense en la localidad de El Paso (Texas, suroeste) desestimara los cargos por fraude migratorio contra el ex agente de la CIA.
En la primera reacción al fallo en La Habana, funcionarios cubanos calificaron como «un descaro» y un «escándalo bochornoso» la decisión de la jueza que desestimó los cargos contra Posada Carriles.
«Está libre de todo cargo, no habrá la farsa del proceso del viernes (previsto por fraude migratorio). Era una decisión que estaba tomada de antemano, seguiremos combatiendo frente a tanta felonía, tanta decisión bochornosa», dijo el presentador principal del programa de televisión Mesa Redonda, que refleja la posición oficial.
La liberación de Posada Carriles «es cinismo, un descaro inaudito y una burla a la comunidad internacional y al propio pueblo norteamericano», dijo el director del diario oficial Granma, Lázaro Barrero, uno de los panelistas del programa.
Barredo añadió que «lo mismo hizo el padre (del actual presidente estadounidense, George W. Bush) con Orlando Bosch», a quien Cuba acusa de autor intelectual junto a Posada Carriles de la voladura de un avión comercial cubano en 1976, que dejó 73 muertos. «Y ahora se repite la historia», acotó.
«Exoneran al mas grande terrorista del hemisferio, y así logran que no salgan a la luz las implicaciones de la familia Bush y de otros sectores de poder de ese país con las actividades agresivas contra la Revolución Cubana», dijo Reinaldo Taladrid, de la Televisión Cubana.