Cuatro minutos estuvimos sin autoridades


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Según mis cálculos, sin cronómetro, la tarde del 14 de este mes, dí­a de la transmisión presidencial en el Domo de la zona 13, estuvimos cuatro minutos sin autoridades presidenciales, tiempo que transcurrió desde el momento en que el Presidente Colom, saliente, le entregó la banda al Presidente del Congreso de la República, hasta cuando este se la impuso al presidente electo, Pérez Molina, así­ como la colocación al cuello del collar que sostiene la llave de la Constitución de la República y los pines de solapa respectivos, cuando los guatemaltecos, sin distingos exclamamos ¡tenemos Presidente! Esta situación ya se daba cuando el perí­odo presidencial era de seis años y cuando empezó a ser de cuatro.

José Antonio Garcí­a Urrea

 


LA MANO EMPUí‘ADA
En estos actos se producen situaciones que conviene señalarlas para que se corrijan pues riñen con la realidad y algunas están fuera de ley, como sucede con la colocación de palma de la mano derecha sobre la región del corazón al entonarse las notas de nuestro bello Himno Nacional. El Presidente y la Vicepresidenta colocaron su puño, distintivo que identifica a su partido, y que se usó en su campaña proselitista, pero al haberlo hecho así­, se me antoja que se está politizando nuestro Sagrado Himno Nacional.
Ya el colega Fernando Mollinedo, también columnista de este Diario LA HORA, hizo referencia a eso de la mano empuñada, y expresó que “observó en los municipios a donde asistió, que integrantes del Partido Patriota en su afán de demostrar su acceso al poder, imitaron a su lí­der partidario empuñando la mano al estilo de las Panteras Negras”, y sobre su pecho cuando entonaron el Himno Nacional, dijo.
Ahora bien, debe estarse enterado en estas circunstancias de infinidad de documentos que se tienen que manejar para responder con certeza cuando llegan las entrevistas y cuando han de tomarse necesarias decisiones. Considero que en el caso del Himno, especialmente por su trayectoria castrense, el Presidente Pérez Molina, sabe cuál es la forma de presentar respeto al Himno Nacional.
Hay un Acuerdo del Ministerio de Educación que se entregó en un acto solemne en el patio oeste del Palacio Nacional, ya hace tiempo, en donde se especifica la forma como ha de colocarse la palma de la mano derecha sobre el área del corazón, y así­ se ha venido haciendo desde hace mucho tiempo atrás. Tampoco existe el himno protocolario. La señora Ministra de Educación puede pedir al archivo del Ministerio que le proporcionen ese Acuerdo y hacer una divulgación masiva de él y dársela especialmente a los señores del Partido Patriota para que  se enteren.
Es verdad que nuestros jóvenes escolares de toda la República van a pensar que ese respetuoso saludo ya se cambió, pero entonces resultará, que sin quererlo, todos van a resultar afiliados al PP.
Otra cosa que observé durante la transmisión del sábado 14 del mes que corre, fue que muchas personas cuando las enfocaba la cámara no estaban cantando el Himno Nacional porque no lo saben o porque les cae mal. También vi que unas personas al momento de iniciarse las primeras notas del Himno, en lugar de detenerse y esperar que terminara, emprendieron carrera en absoluto irrespeto al canto patrio. Eso es falta de civismo.
En Butacas anteriores he señalado los cambios antojadizos a la música del Himno Nacional y lo interpretan bailable cuando la partitura original con letra del maestro ílvarez Ovalle dice: MAESTOSO, majestuoso. Hasta el momento ninguna autoridad de Gobierno a quien le corresponde velar porque sea intocable, ha reparado en ello y prohibir que se siga haciendo así­. En fin, conviene corregir lo del puño sobre el corazón y es conveniente que entre los proyectos que se tienen contemplados, se agregue con energí­a lo concerniente al civismo.