Cuatro mil millones de pobres en espera de los microcréditos


Un reciente reporte anunció que un 28% de la población de Lí­bano es pobre, y un 8% vive en extrema pobreza.

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<p>Entre 3.000 y 4.000 millones de pobres que no tienen acceso a ningún tipo de financiación son el objetivo de las entidades de microcréditos, que deberán en los próximos años transformarse para que su presencia llegue a todos los ámbitos dónde haya pobreza.</p>
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«En el mundo hay 4.000 millones de personas excluidas de financiación», afirmó Manuel Méndez del Rí­o Piovich, presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA, en el seminario «Rompiendo las reglas de las microfinanzas para erradicar la pobreza e innovaciones en el sector».

Esta cifra supone que «más del 95% de la población pobre sigue lejos de la financiación», añadió Méndez, quien insistió en la desproporción existente entre esta potencial demanda de microcréditos y las entidades dedicadas a esta función en el mundo, frente a una banca tradicional «que maneja trillones», pero no se fija en ese sector.

«Hay 3.600 instituciones en el mundo dedicadas al microcrédito, 565 de ellas en América Latina en 2007», afirmó el presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA, que concede pequeños préstamos, más del 60% a mujeres, para el autoempleo.

Según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en 2007, unos ocho millones de personas en Latinoamérica y el Caribe recibieron 8.600 millones de dólares en pequeños créditos para proyectos productivos, estimando que la demanda de estos microfinanciamientos está «largamente insatisfecha» en la región.

Esta constatación se puede extender al resto del mundo: «Somos una industria joven, tenemos que desarrollar nuestra presencia. No estamos en todo el mundo, ni siquiera en todas las regiones de los paí­ses donde estamos», dijo el marroquí­ Fouad Abdelmoumni, director general de la Association Al»Amana.

Para remediar esto, «la tecnologí­a es la clave», ya que las nuevas tecnologí­as ayudan a llegar a lugares remotos, insistió Méndez durante su intervención.

El seminario estuvo enmarcado en la firma, presidida ayer por la reina Sofí­a, de un convenio entre la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y la RESULT Educational Fund para que la próxima cumbre mundial sobre microfinanzas tenga lugar en 2011 en España.

Antes de llegar a esa cita en Valladolid (Castilla y León, centro) habrá otras dos regionales «el mes que viene en Cartagena de Indias (Colombia) y el año que viene en Nairobi», adelantó Sam Daley-Harris, presidente de RESULT Educational Fund, organización sin ánimo de lucro que lucha contra la pobreza, y director de la Campaña de la Cumbre del Microcrédito.

Daley-Harris recordó que «en 2007, la Cumbre de Microcréditos sobrepasó su objetivo de llegar a 100 millones de familias pobres que tuvieran acceso a crédito» y que el objetivo de cara a 2015 es que «175 millones de las familias más pobres tengan acceso a crédito».

No obstante, tanto él como el resto de los ponentes reconocieron que las microfinanzas no están al margen del mal momento que atraviesa la economí­a mundial.

«Estamos viendo cómo algunos reembolsos bajan, no de manera dramática, pero ya no estamos en el 0% de morosidad», dijo Fouad, quien recordó que «esto es especialmente sensible en entidades que no admiten depósitos».

Las entidades de microfinanzas deben pues establecer estrategias con otros organismos públicos y privados, reducir costes mediante la tecnologí­a y «abrir el sector al ahorro mundial» porque esos «bancos» no pueden acabar solos con la pobreza, concluyeron los expertos en Madrid.

«Hay 3.600 instituciones en el mundo dedicadas al microcrédito, 565 de ellas en América Latina en 2007».

Manuel Méndez

Presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA