El departamento de Sanidad del Estado de Texas (sur de EEUU) informó ayer de la muerte «a principios de esta semana» por el virus A (H1N1) de «una mujer (…) que tenía problemas crónicos de salud», llevando a dos los casos letales de gripe porcina en Estados Unidos.
Hasta ahora, Estados Unidos, que ha confirmado 403 casos de contagio en 38 de sus 50 Estados, sólo había registrado la muerte de un bebé mexicano el 27 de abril, también en Texas.
Por su parte, México, el país más afectado por la enfermedad, que hoy confirmó trece muertes más (42 casos mortales y 1.070 contagios), se encaminaba a una normalización paulatina de sus actividades, comenzando por la reapertura de unos 30.000 restaurantes en la capital.
Tras la apertura con condiciones de los restaurantes, mañana volverán a las clases los estudiantes del nivel superior y se reabrirán los museos, centros religiosos y bibliotecas. El lunes se completará el retorno a la actividad escolar con los cursos inferiores.
Según el ministro de Hacienda mexicano, Agustín Carstens, el impacto de la epidemia en la economía mexicana se estima en unos 30.000 millones de pesos (unos 2.300 millones de dólares), equivalente a alrededor de 0,3% del Producto Interno Bruto (PIB).
La gripe porcina golpeó a México de varias maneras, con la paralización de la mayoría de sus actividades desde el 28 de abril, la reducción brutal de la llegada de viajeros y la prohibición por parte de muchos países de la importación de cerdos y de carnes mexicanas.
El embargo a los productos porcinos afecta a otros países del continente americano y Rusia incluso lo extendió a España y Gran Bretaña, lo que ha suscitado el temor de que las medidas de protección contra la gripe den paso a medidas de proteccionismo comercial.
De hecho, México envió el miércoles una comunicación a los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para advertir que las restricciones impuestas al comercio de productos porcinos son incompatibles con las reglas de la OMC.
«La demanda de México exige (…) que se elimine cualquier medida de restricción establecida sobre productos mexicanos con motivo de la influenza (gripe) que no sea congruente con la información científica correspondiente y sus obligaciones internacionales», agregaron fuentes diplomáticas en Ginebra.
Mientras tanto, siguió aumentando el número de casos no mortales en el mundo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) registró el miércoles 1.516 casos en 22 países. Con 165 contaminados, Canadá es el país más afectado después de México y Estados Unidos. Le sigue España con 57 casos confirmados.
Ayer, el número dos de la organización, Keiji Fukuda, dijo que, de momento, la OMS no veía que hubiera una transmisión de la gripe porcina en Europa del mismo nivel observado en Estados Unidos y México, aunque seguía de cerca la situación en España y Gran Bretaña.
Suecia anunció este miércoles su primer caso, una mujer de unos 50 años que regresó de un viaje a Estados Unidos presentando los síntomas de la enfermedad. Francia, por su lado, detectó un quinto caso.
La OMS aconsejó una serie de gestos cotidianos de prevención para contener la propagación del virus, como cubrirse la boca con la manga al estornudar, lavarse las manos con frecuencia y evitar los apretones de manos y los besos.
México expresó este miércoles su enojo ante «las manifestaciones vejatorias o discriminatorias emprendidas por varios países en contra de los mexicanos», según las palabras del presidente Felipe Calderón, visiblemente molesto, en un mensaje televisivo.
El caso más dramático lo han vivido unos 70 mexicanos que viajaron a China en los últimos días y que fueron sometidos a severas medidas de aislamiento, algunos de ellos en hoteles insalubres, pese a no presentar síntomas de la enfermedad.
Estos mexicanos, junto a unos 80 más que estaban en viaje de negocios o de estudios en ciudades chinas, regresaron a México la madrugada de este miércoles en un vuelo especial del gobierno, mientras que China también envió un avión que el martes regresó con 98 ciudadanos chinos que estaban en este país latinoamericano.
Unos 30.000 restaurantes capitalinos reabrieron sus puertas y millones de trabajadores mexicanos regresaron hoy a oficinas estatales y privadas tras un receso de cinco días por la epidemia de gripe porcina, que deja 42 muertos y 1.070 contagiados.
Los muertos por la epidemia de gripe porcina subieron de 29 a 44 y el número de contagiados llegó a 1070, anunció hoy el ministro de Salud, José íngel Córdova.
«De los 42 fallecimientos, 24 son mujeres», dijo el ministro Córdova en conferencia de prensa.
La reapertura de los restaurantes en la Ciudad de México es la primera medida dentro de una gradual normalización de casi todas las actividades, al considerar las autoridades que la epidemia está en «fase de estabilización».
Millones de mexicanos, a la vez, regresaron a sus labores bajo estrictas medidas de prevención, luego de que los responsables sanitarios y laborales decretaron el pasado jueves un largo fin de semana de cinco días para reforzar las medidas de resguardo contra la gripe porcina.
El impacto económico por la epidemia de gripe porcina en México sería de unos 30.000 millones de pesos (2.300 millones de dólares), equivalente a alrededor de 0,3% del Producto Interno Bruto (PIB), pronosticó ayer el ministro de Hacienda, Agustín Carstens.
Ante ello, México necesita reanudar el grueso de sus actividades económicas, si bien se seguirán aplicando las denominadas medidas de «distanciamiento social» en los sectores público y privado, que consisten principalmente en evitar las aglomeraciones, observar medidas de higiene y no saludarse ni de beso ni de mano.
El ministerio del Trabajo «ha elaborado un proyecto de Guía de Recomendaciones para instrumentar el plan de emergencia en los centros de trabajo por la epidemia» de gripe porcina, explicó el ministro del sector, Javier Lozano.
Los centros de trabajo «deben contar con los servicios básicos de higiene personal para el lavado de manos con agua y jabón, ventilación, mantenimiento de aire acondicionado, iluminación natural, limpieza en objetos y utensilios, mobiliario en general, condiciones óptimas de seguridad y salud en el uso de instrumentos y herramientas de trabajo», explicó.
El ministro también pidió a los empleadores «sensibilidad, flexibilidad y tolerancia para con sus trabajadores» porque la reanudación de actividades será paulatina, en especial para aquellos que tienen hijos menores, quienes regresarán a clases el lunes 11 de mayo.
A fin de contribuir a la recuperación de las empresas tras receso obligado, el ministerio de Hacienda mexicano ha anunciado incentivos fiscales, mientras que las autoridades del sector Turismo, uno de los más golpeados por la epidemia, iniciarán una campaña mundial para reforzar la imagen de México.
Este miércoles, los restaurantes de la Ciudad de México reabrieron sus puertas, también con medidas preventivas, tras permanecer cerrados desde el pasado martes, lo que ha sido recibido con alivio por los capitalinos, en especial por los trabajadores, acostumbrados a comer en la calle.
Los restaurantes de la capital, unos 30.000, deberán trabajar con medidas preventivas como observar una distancia de 2,25 metros entre mesas y que en un espacio de 10 metros cuadrados no se ubiquen más de cuatro personas.
El jueves, las aulas de universidades y bachillerato de todo el país vuelven a recibir a los alumnos, mientras que los estudiantes de nivel básico y guarderías reanudan sus clases el próximo lunes 11 de mayo.
México es el país más afectado por la epidemia de gripe porcina, aunque las autoridades sanitarias sostienen que se registra una «curva descendente» en la gravedad y la cantidad de contagios, lo que permite reanudar paulatinamente las actividades.
La gripe porcina ha causado 44 muertos, 42 en México y dos en Estados Unidos.