Al menos Q300 llega a valer la vida de un piloto del transporte público, quien es víctima de los crímenes que cometen bandas del sicariato o jóvenes que recién ingresan a las pandillas.
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Una fuente asignada al departamento de inteligencia policial afirma que, en las capturas efectuadas, la mayoría de adolescentes han revelado que esa cantidad es la que les pagan por asesinar a uno de los trabajadores del transporte; mientras que los que ingresan a las pandillas reciben esa cantidad de dinero más «el pase de ingreso» para formar las filas delincuenciales.
Sin embargo, a los «aspirantes a pandilleros» se les exige que asesinen a cinco choferes, «por ello reciben Q1,500, tomando en cuenta que la vida de cada uno de ellos vale Q300», afirma el entrevistado.
Los responsables de estos crímenes oscilan entre los 13 y 17 años; además se ha dado a conocer que otra modalidad para recoger la extorsión es enviar a mujeres en estado de gestación a recoger el monto exigido. Aunque las fuerzas de seguridad afirman que varias de ellas están en complicidad con los delincuentes, no se descarta que algunas lo hagan bajo amenazas.
FUNCIONAMIENTO
De acuerdo con informes de la División de Investigación Criminal (Dinc), los asesinatos y las extorsiones contra los pilotos están dirigidos por reos que guardan prisión en diferentes centros carcelarios, este es conocido en la estructura criminal como «Negociador».
Tras el reo está el «Segundo Jefe», quien vive en un área residencial y conoce perfectamente a los pilotos y las rutas que frecuenta; los mensajeros, que en este caso son los niños, jóvenes y mujeres, que reciben el dinero de las extorsiones y quienes en la mayoría de casos pasan desapercibidos por las autoridades; los sicarios, que salen a matar casi a diario, y finalmente «los paros», que son personas que tienen un trabajo fijo pero sirven de vigilantes y se esconden tras la profesión que dicen tener, en este caso podría ser un taxista o dueños de pequeños negocios.
NUNCA ACABAR
Las muertes contra los pilotos y usuarios del transporte parecen una historia de nunca acabar. Ayer fueron asesinados un piloto y un pasajero en diferentes hechos.
El primero fue acribillado cuando iniciaba su jornada laboral en la zona 18, los delincuentes acabaron con su vida por no pagar la extorsión; horas más tarde, en el Bulevar Liberación, zona 8, un pasajero fue asesinado por cuatro asaltantes que abordaron un bus de la ruta 40R, él intentó repeler el ataque, pero murió a manos de los victimarios, éstos se robaron el arma con la que intentó defenderse.
Mientras que ayer por la mañana los tres poderes del Estado, junto con otras instituciones firmaron el Acuerdo Nacional de Seguridad y Justicia, con el fin de contrarrestar la violencia e impunidad por la que atraviesa el país.
Un pasajero y un chofer murieron en dos ataques perpetrados contra unidades del transporte público en la capital ayer, con lo que son 55 las personas muertas en atentados contra autobuses en lo que va de año.
El primer ataque se registró por la mañana de ayer cuando un hombre armado asesinó al chofer y propietario de la unidad de transporte colectivo en la periferia norte de la capital, informó un vocero de los Bomberos Voluntarios, Ricardo Lemus.
En otro ataque, en la periferia sur, fue asesinado un pasajero por delincuentes que abordaron la unidad para asaltar, pero al observar que la víctima iba armada le mataron, comentó Lemus.
En el incidente quedó herido otro pasajero.