«Cuando uno emigra a EE.UU. tiene que reinventarse y a la vez, mantener la identidad»


Otra de las obras de Balam Soto, un artista chapí­n que emigró a Estados Unidos. FOTO LA HORA: CORTESíA

Cuando se mezclan las ancestrales prácticas y tradiciones mayas con el arte new-media, y a ello se suma la creatividad de un migrante guatemalteco en Estados Unidos, el resultado no puede ser más que excepcional, como las obras del artista Balam Soto.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Vista del estudio de Balam Soto en Estados Unidos. FOTO LA HORA: CORTESíA

Hace más de 13 años, Balam -como se le conoce en el plano artí­stico- dejó Guatemala para adentrarse en un nuevo mundo de oportunidades en las artes, en Estados Unidos, donde actualmente reside junto a su esposa y dos hijas, y desde donde respondió las preguntas formuladas por La Hora.

La Hora ¿Cuándo y cómo llegó a los Estados Unidos?

Balam Soto: Llegue a los Estados Unidos en el año 1996. Vine a conocer a mis suegros y dispuesto a residir en este paí­s.

LH: ¿Qué nos puede decir de sus orí­genes?

BS: Soy de originen pocomán; provengo de una familia de pocos recursos, pero con mucha inclinación por el arte.

LH: ¿Cuándo se inició en las artes plásticas?

BS: Desde que tení­a más o menos 7 años realizaba trabajos de arte con objetos de la naturaleza como barro, lodo, piedras, hojas, ramas, etc., de esa forma alimentaba mi deseos de hacer arte, utilizando los materiales que estaban disponibles, que en su mayorí­a eran elementos ecológicos y por consecuencia el trabajo era eventual.

LH: ¿Cómo consiguió incursionar en el plano arte en EE. UU.?

BS: Con mucho trabajo, dedicación y disciplina. Tuve que aprender inglés antes de poder pensar en el mundo del arte. Cuando esa meta fue realizada, me dediqué a concentrarme en el arte. Es muy importante aprender y tener la mente abierta, pensar en el futuro, preparase con tiempo y sobre todo, saber aprovechar las herramientas que se tienen a la mano.

LH: ¿Considera que los migrantes se pueden superar profesionalmente en EE.UU.?

BS: Claro, como mencionaba anteriormente, si es posible. Cuando uno emigra a EE.UU. tiene que reinventarse y a la vez mantener la identidad personal, tener la mente abierta a nuevas ideas y estar dispuesto a aprender.

LH: ¿Cuáles son los estilos y tendencias a los que enfoca sus obras?

BS: Mi trabajo es new-media, una corriente avant-gard, que utiliza la tecnologí­a y se enmarca en el mundo digital. Esta corriente está cambiando las ideas y conceptos de arte a los que estamos acostumbrados; aunque la sociedad está interesada en esta vertiente, todaví­a se está adaptando a la corriente new media. De igual forma sigo trabajando con arte tradicional como pintura, instalaciones, etc.

LH: ¿Cómo manifiesta sus orí­genes en el arte que elabora?

BS: Mi trabajo tiene una influencia muy profunda en la mitologí­a y la astronomí­a maya, en fin, en distintos aspectos de esa cultura. Dedique mucho tiempo de mi vida a aprender sobre mis orí­genes y de la historia, acerca de quienes somos y hacia dónde vamos. En el proceso de mi trabajo he expuesto el pasado, el presente y el futuro de mi persona, de mi origen y mi identidad. Soy muy sincero cuando digo que soy maya, ya que mis ancestros me dieron un pasado muy glorioso.

LH: ¿Qué es lo que intenta transmitir con sus obras?

Lo que transmito es muy diverso, es algo más que un mensaje, es una experiencia; lo que digo con mi trabajo es que el arte es dinámico y cambia constantemente; que las ideas que tení­amos de arte antes, ahora se están renovando. Es muy importante adecuarse y comprender estas ideas. Creo que como guatemalteco, mi trabajo provee una imagen nueva y fresca del arte nacional, que trata de explorar las nuevas corrientes del arte, lo cual es algo que las personas admiran en un guatemalteco que tiene el conocimiento y entendimiento de tecnologí­a, y que puede transferir ese conocimiento al arte. Creo que esa experiencia coloca a Guatemala en un nuevo nivel.

LH: ¿A qué público está dirigido su mensaje?

Mi trabajo está abierto al público en general, no importa el origen o cualquier otra condición.

LH: ¿Cuáles son sus planes y metas en la carrera del arte?

Es una buena pregunta. Tengo varias metas, entre ellas está ser reconocido como el chapí­n que nuevamente coloca a Guatemala en la cúspide de los grandes artistas internacionales; quiero mostrar que en Guatemala existe una capacidad ilimitada para impulsar el arte.

LH: ¿En qué galerí­as de arte expone sus obras?

En Museos de arte y de tecnologí­a, entre ellos el Connecticut History Museum, Hartbenton en Pensylvania, Museo de arte contemporáneo de New Britain y próximamente en el los museos de Queens y Rhode Island. En referencia a galerí­as, tendré una solo, en la Galerí­a Colo Colo de Massachutes, además hay una exhibición de mi arte en Las Vegas, Nevada organizado y apoyado por el Cónsul honorario, Aldo Aguirre. Aparte, estoy pensando en la posibilidad de hacer una exhibición en Bosnia.

LH: ¿Cree que el arte tiene cabida en Guatemala?

Si, eso se demuestra con el hecho de que hay muy buenos artistas en Guatemala; eso quiere decir que el arte podrí­a tener un gran auge, aunque creo que se debe de apoyar más a las expresiones artí­sticas.

LH: ¿Cuál es su concepto de arte?

Arte es el corazón y alma de una sociedad, si no apoyamos al arte no estamos cuidando la comida de nuestra cultura y desarrollo; el arte es muy serio y representa mucho la sociedad. Veo que en Guatemala se apoya mucho el arte popular como las expresiones musicales y a los cantantes. Sin embargo, los artista que de verdad trascienden son los que plasman algún contenido intelectual en su trabajo, ellos son los artistas que viven en la eternidad, como lo Miguel íngel Asturias, Carlos Mérida, Monteforte y otros.

«Soy muy sincero cuando digo que soy maya».
«Cuando uno emigra a EE.UU. tiene que reinventarse y a la vez mantener la identidad personal».