El requerimiento de los antecedentes policiales en diferentes instituciones privadas y públicas, como un requisito para considerar la opción a otorgar trabajo, se ha convertido en una costumbre, ya que la ley indica de forma clara y expresa que dicho requisito no es sine quanon para la obtención de una plaza o puesto de trabajo.
Sin embargo, los patronos requieren los antecedentes como una medida mínima para saber si el futuro empleado ha tenido problemas con la ley, lo cual es razonable para, por lo menos, saber que sus trabajadores al menos cumplieron con ese requisito.
La obtención de los mismos en las diferentes comisarías es un paso tortuoso que implica sacrificio personal y la consabida exposición al peligro que significa levantarse muy de madrugada y acudir a las comisarías para hacer la fila respectiva y esperar de manera paciente, la entrega de número y luego la impresión de la boleta, proceso que se lleva de las cuatro de la mañana a las diez y treinta horas, más o menos.
El proceso de la entrega de los antecedentes policiales debería de estar a la mano del público usuario, y el ciudadano que los necesitare pueda acudir a cualquier comisaría en cualquier día y hora y mediante el pago de determinada cantidad, obtenerlos de manera inmediata por medio de las consolas computarizadas.
También, en lo relacionado con las denuncias que por diversas razones se presentan en las comisarías, debemos decir que, la persona denunciante debe enfrentarse con la atención deficiente en materia humana y técnica de l@s agentes que atienden de mal modo y en forma prepotente al público usuario.
Las actuales autoridades de la Policía Nacional Civil deberían de manera urgente hacerse de los medios tecnológicos necesarios para superar el proceso manual y anticuado de prestar este servicio administrativo que en algunos casos no refleja la verdad de lo expuesto por l@s denunciantes, ya que por aspectos culturales, l@s agentes que redactan las denuncias ponen, quitan, aumentan o tergiversan las denuncias que redactan alterando el fondo de las mismas.
Denuncias de robos, asaltos, robo de vehículos, pérdida de documentos, extravío de personas, denuncias de agresión intrafamiliar y otros casos, bien podrían recibirse de manera técnica por medio de consolas computarizadas con los programas específicos para la clase de denuncias que se interpongan.
Lo anterior, aunado con que dichas consolas computarizadas estén «en línea» con el Ministerio Público y los Juzgados, a efecto de evitar el trámite burocrático y las consabidas «vueltas» que hasta el día de hoy son necesarias para pedir y en su caso lograr que se inicien las investigaciones de hechos delictivos denunciados.
Oj Alá que el presupuesto de la Policía Nacional Civil de este año, permita dicho logro.